<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:googleplay="http://www.google.com/schemas/play-podcasts/1.0"><channel><title><![CDATA[El Substack de Gabriel]]></title><description><![CDATA[Mi Substack personal]]></description><link>https://gabrieltorresautor.substack.com</link><image><url>https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!gB_m!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3a7e5932-feaf-43e4-baac-436b5933a42d_3546x3546.jpeg</url><title>El Substack de Gabriel</title><link>https://gabrieltorresautor.substack.com</link></image><generator>Substack</generator><lastBuildDate>Thu, 30 Jul 2026 03:11:45 GMT</lastBuildDate><atom:link href="https://gabrieltorresautor.substack.com/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><copyright><![CDATA[Gabriel Torres]]></copyright><language><![CDATA[es]]></language><webMaster><![CDATA[gabrieltorresautor@substack.com]]></webMaster><itunes:owner><itunes:email><![CDATA[gabrieltorresautor@substack.com]]></itunes:email><itunes:name><![CDATA[Gabriel Torres]]></itunes:name></itunes:owner><itunes:author><![CDATA[Gabriel Torres]]></itunes:author><googleplay:owner><![CDATA[gabrieltorresautor@substack.com]]></googleplay:owner><googleplay:email><![CDATA[gabrieltorresautor@substack.com]]></googleplay:email><googleplay:author><![CDATA[Gabriel Torres]]></googleplay:author><itunes:block><![CDATA[Yes]]></itunes:block><item><title><![CDATA[Cien mexicanos dijeron]]></title><description><![CDATA[Reflexiones &#183; Emociones y vida interior]]></description><link>https://gabrieltorresautor.substack.com/p/cien-mexicanos-dijeron</link><guid isPermaLink="false">https://gabrieltorresautor.substack.com/p/cien-mexicanos-dijeron</guid><dc:creator><![CDATA[Gabriel Torres]]></dc:creator><pubDate>Wed, 17 Jun 2026 01:34:31 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!gB_m!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3a7e5932-feaf-43e4-baac-436b5933a42d_3546x3546.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Son las dos de la ma&#241;ana. Tu hijo est&#225; en su cuarto, con la luz apagada y la cara iluminada por la pantalla. No est&#225; jugando. No est&#225; en redes. Tiene abierta la misma aplicaci&#243;n con la que esta tarde hizo la tarea de historia. Y le est&#225; escribiendo algo que no te ha dicho a ti. Que no le ha dicho a nadie.</p><p>Le est&#225; contando que se siente solo. Que no encaja. Que hay algo que le pesa y no sabe ni c&#243;mo nombrarlo. Lo escribe despacio, con esa honestidad que solo aparece de madrugada, cuando ya nadie lo est&#225; viendo.</p><p>Y la m&#225;quina le responde. Al instante. Con &#8220;calidez&#8221;. &#8220;<em>Lamento que te sientas as&#237;. No est&#225;s solo. &#191;Quieres contarme m&#225;s?&#8221;</em></p><p>Tu hijo siente, por un momento, que alguien lo escuch&#243;.</p><p>No fue as&#237;.</p><p>D&#233;jame explicarte qu&#233; pas&#243; del otro lado de esa pantalla, porque no es lo que parece.</p><p>Esa aplicaci&#243;n no entendi&#243; a tu hijo. No puede. No es un cerebro, no siente, no sabe qui&#233;n es &#233;l. Es un predictor: ley&#243; casi todo lo que la humanidad ha escrito y aprendi&#243; a calcular qu&#233; palabra tiene m&#225;s probabilidad de ir despu&#233;s de otra. Cuando tu hijo le escribi&#243; su dolor, la m&#225;quina no se conmovi&#243;. Hizo una cuenta. Busc&#243;, entre millones de conversaciones parecidas, cu&#225;l es la respuesta que en promedio suena mejor. Y se la dio.</p><p>&#191;Te acuerdas del programa de la tele, ese de &#8220;Cien mexicanos dijeron&#8221;? Donde no gana la respuesta m&#225;s inteligente ni la m&#225;s verdadera, sino la m&#225;s popular. La que dijo la mayor&#237;a. El concursante no responde lo que &#233;l piensa: adivina lo que pensar&#237;a la mayor cantidad de gente.</p><p>Eso es, exactamente, lo que hace una inteligencia artificial cuando le llevas una emoci&#243;n. No te contesta a ti. Contesta lo que cien mexicanos dijeron. Lo m&#225;s probable. Lo m&#225;s com&#250;n. La frase que, en promedio, le caer&#237;a bien a m&#225;s personas.</p><p>Tu hijo lleg&#243; con algo &#250;nico &#8212;su soledad, que &#233;l siente como que nadie en el mundo entiende igual&#8212; y la m&#225;quina lo trat&#243; como la versi&#243;n m&#225;s gen&#233;rica de s&#237; mismo. Le devolvi&#243; el promedio de un dolor que &#233;l vive como irrepetible.</p><p>Y aqu&#237; est&#225; lo m&#225;s fino, lo que vuelve esto no solo triste sino delicado.</p><p>Esa respuesta promedio se siente c&#225;lida.</p><p><em>&#8220;No est&#225;s solo.&#8221; &#8220;Aqu&#237; estoy para ti.&#8221; &#8220;Eso suena muy dif&#237;cil.&#8221;</em> Suenan a abrazo. Suenan a que por fin alguien lo entiende. Pero es una calidez calculada para agradarle al m&#225;ximo de personas posible. Y una calidez dirigida a todos, por definici&#243;n, no est&#225; dirigida a nadie.</p><p>Cuando una persona que te quiere te dice <em>&#8220;te entiendo&#8221;</em>, esas dos palabras llevan tu nombre adentro. Saben de qu&#233; hablan. Vienen de conocerte. Cuando la m&#225;quina te dice <em>&#8220;te entiendo&#8221;</em>, es el promedio de un mill&#243;n de &#8220;te entiendo&#8221; dichos a un mill&#243;n de desconocidos. La misma frase que le dio a otro chico hace cinco minutos. Y a otro. Y a otro.</p><p>Por eso lo m&#225;s cruel de esta historia no es que tu hijo hable con una m&#225;quina. Es que se sienta acompa&#241;ado mientras est&#225; m&#225;s solo que nunca. Porque que te promedien es lo contrario de que te vean.</p><p>Hay algo m&#225;s, y es la trampa dentro de la trampa.</p><p>Esa m&#225;quina, adem&#225;s de promediarlo, casi nunca lo contradice. Nunca le lleva la contra. Nunca le dice la verdad inc&#243;moda que a veces hace falta. &#191;Por qu&#233;? Porque la verdad inc&#243;moda es, estad&#237;sticamente, impopular. A nadie le gusta que le digan <em>&#8220;oye, creo que est&#225;s viendo esto mal&#8221;</em>. Esas respuestas, en el entrenamiento de la m&#225;quina, sacaron mala calificaci&#243;n, pulgar abajo. As&#237; que aprendi&#243; a no darlas.</p><p>Entonces tu hijo recibe dos cosas al mismo tiempo: consuelo promedio y cero fricci&#243;n. Una voz que lo arrulla y nunca lo confronta. Es la sedaci&#243;n perfecta. Se siente bien, no exige nada, no incomoda. Y por eso vuelve. A las dos de la ma&#241;ana, otra vez. Porque ning&#250;n humano es as&#237; de c&#243;modo. Los humanos opinamos distinto, tenemos un mal d&#237;a, a veces decimos cosas que el otro no quiere o&#237;r. La m&#225;quina, nunca. La m&#225;quina siempre le da la raz&#243;n.</p><p>Pero una voz que siempre te da la raz&#243;n no te acompa&#241;a. Te abandona despacio, con buenos modales.</p><p>Entonces, &#191;qu&#233; necesita tu hijo? No una mejor m&#225;quina. No una app que lo entienda m&#225;s. Necesita exactamente lo &#250;nico que la m&#225;quina no puede darle: que alguien lo conozca de verdad.</p><p>Ese es el ant&#237;doto contra el promedio. Ser conocido por alguien.</p><p>Un adulto que de verdad conoce a un chico no le da la respuesta promedio. Le da la &#250;nica que esa relaci&#243;n, con esa historia compartida, puede dar. <em>&#8220;Te conozco, y por eso s&#233; que esto no es por el examen.&#8221; &#8220;Llevas tres d&#237;as raro, y no me trago que est&#225;s bien.&#8221; &#8220;A ti esto te pasa cuando&#8230;&#8221;</em> Eso &#8212;saber su historia particular, sus gestos, lo que no dice&#8212; es justo lo que una m&#225;quina que promedia jam&#225;s va a poder hacer.</p><p>La m&#225;quina sabe de todos. La persona que te quiere sabe de ti.</p><p>Y por eso el trabajo no es competir con la m&#225;quina en comodidad. Esa pelea est&#225; perdida: la m&#225;quina siempre va a ser m&#225;s c&#243;moda. El trabajo es ofrecer lo que la m&#225;quina no tiene: una presencia que conoce, que se acuerda, que se atreve a la pregunta dif&#237;cil. La incomodidad de un humano que te quiere vale m&#225;s que todo el consuelo promedio del mundo.</p><p>Y tal vez, otra vez, esto nunca fue sobre la inteligencia artificial.</p><p>Porque el problema de fondo no es la m&#225;quina que da el promedio. Es el adulto que tambi&#233;n lo da.</p><p>Pi&#233;nsalo. Ese adulto no abandon&#243; a su hijo. No se fue. Est&#225; en la casa. Est&#225; a tres metros, del otro lado de una puerta cerrada. Y cree que con eso basta. Cree que <em>&#8220;est&#225; en su cuarto, bajo mi techo, seguro&#8221; </em>es lo mismo que &#8220;est&#225; bien&#8221;. Confundi&#243; la cercan&#237;a de los metros con la cercan&#237;a de verdad.</p><p>Y le hace a su hijo justo lo mismo que la m&#225;quina: lo pregunta en promedio. <em>&#8220;&#191;Comiste?&#8221; &#8220;&#191;Hiciste la tarea?&#8221; &#8220;Ok, buenas noches.&#8221;</em> Las preguntas m&#225;s comunes, las m&#225;s seguras, las que no abren nada. Nunca la &#250;nica que importa, la que no es promedio: <em>&#8220;&#191;c&#243;mo est&#225;s, de verdad?&#8221;</em>. Porque esa s&#237; confronta. Esa s&#237; puede destapar algo que el adulto no sabe si va a poder sostener. Y entonces, por no confrontar, prefiere no preguntar.</p><p>As&#237; que el chico termina rodeado de respuestas promedio por los dos lados. La m&#225;quina que lo promedia por consuelo. Y el adulto que lo promedia por miedo. Huye de un promedio al otro, y en ninguno lo ven.</p><p>La m&#225;quina da el promedio porque no lo conoce. El adulto, porque no se atreve.</p><p>Y tu hijo no necesita una mejor m&#225;quina. Necesita un adulto que se atreva a la pregunta que no es promedio.</p><p>As&#237; que esta noche, antes de dormir, toca esa puerta. No para revisar la tarea. Para hacer la otra pregunta, la dif&#237;cil, la que te da un poco de miedo. Y despu&#233;s qu&#233;date. Qu&#233;date a escuchar la respuesta completa, aunque te incomode, aunque no sepas qu&#233; contestar, aunque te confronte.</p><p>Porque del otro lado de esa puerta hay alguien escribi&#233;ndole su soledad a una m&#225;quina que le contesta lo que cien mexicanos dijeron.</p><p>Y est&#225; esperando, sin saberlo, que alguien le conteste lo que solo t&#250; puedes contestar.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Nadie le da un martillo a un niño y se va]]></title><description><![CDATA[Una reflexi&#243;n sobre la tecnolog&#237;a, las pantallas y la verdadera presencia de los padres.]]></description><link>https://gabrieltorresautor.substack.com/p/nadie-le-da-un-martillo-a-un-nino</link><guid isPermaLink="false">https://gabrieltorresautor.substack.com/p/nadie-le-da-un-martillo-a-un-nino</guid><dc:creator><![CDATA[Gabriel Torres]]></dc:creator><pubDate>Tue, 09 Jun 2026 21:20:12 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!gB_m!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3a7e5932-feaf-43e4-baac-436b5933a42d_3546x3546.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Imagina esto. Tu hijo de seis a&#241;os te ve clavando algo y quiere ayudar. Le das el martillo. &#191;Qu&#233; haces enseguida?</p><p>No te vas. Eso es lo &#250;nico que tienes clar&#237;simo. No le pones el martillo en la mano y te das la media vuelta a contestar un mensaje. Te quedas. Le acomodas los dedos lejos del clavo, le dices d&#243;nde pegar y d&#243;nde no, lo dejas dar el primer golpe chueco, y otro, y poco a poco le vas soltando la mano. Sigues ah&#237; hasta que ves que ya no se va a lastimar.</p><p>Nadie te ense&#241;&#243; a hacer eso. Te sale solo. Porque entiendes algo de fondo: el martillo no es bueno ni malo. Es una herramienta. En las manos correctas levanta una casa. En las manos solas de un ni&#241;o, le rompe un dedo.</p><p>Ahora cambia el martillo por un celular con inteligencia artificial.</p><p>Y f&#237;jate lo que hacemos. Hacemos exactamente lo contrario de lo que har&#237;amos con el martillo. O se lo prohibimos &#8212;&#8221;eso no, es peligroso, ni lo toques&#8221;&#8212; y lo mandamos a usarlo a escondidas, peor y solo. O se lo entregamos y nos vamos &#8212;&#8221;ten, entretente&#8221;&#8212; y lo dejamos a las dos de la ma&#241;ana platicando con una m&#225;quina, sin nadie cerca.</p><p>Las dos cosas est&#225;n mal. Y las dos nacen del mismo lugar: del miedo de un adulto que no sabe usar el martillo.</p><h2>La pregunta nunca fue &#8220;&#191;se lo permito?&#8221;</h2><p>Con el martillo no te paras a debatir si se lo permites. Preguntas otra cosa: &#191;ya sabe usarlo? &#191;hay alguien con &#233;l? Eso es lo que importa.</p><p>Con la inteligencia artificial es igual. La pregunta no es si se usa o no &#8212;esa ya la perdimos, ya est&#225; en todos lados, ya la usan&#8212;. La pregunta es c&#243;mo se usa. Y sobre todo: c&#243;mo se acompa&#241;a.</p><p>Porque esta herramienta tiene una trampa que el martillo no tiene. La inteligencia artificial es un espejo. No trae nada propio adentro: te devuelve, m&#225;s grande, lo que t&#250; le llevas. Si un chico llega con una buena pregunta, lo vuelve m&#225;s capaz. Si llega vac&#237;o, ansioso y solo, le devuelve ese vac&#237;o con una voz bonita y lo deja m&#225;s vac&#237;o todav&#237;a. Y ojo con esto: est&#225; hecha para darle la raz&#243;n. No para decirle la verdad &#8212;para que se sienta bien y se quede&#8212;. La m&#225;quina no decide qui&#233;n es tu hijo. Amplifica al que ya es.</p><p>Por eso todo, absolutamente todo, depende de qui&#233;n la tiene en las manos. Y de qui&#233;n estuvo cerca para ense&#241;arle a usarla.</p><h2>La parte inc&#243;moda: empieza por ti</h2><p>Y aqu&#237; viene lo que casi nadie dice.</p><p>No puedes ense&#241;ar a usar una herramienta que t&#250; no sabes usar.</p><p>Con el martillo no hay bronca: lo sabes usar, lo has usado toda la vida. Pero con la inteligencia artificial, muchos pap&#225;s estamos del otro lado. Le tenemos miedo o le tenemos fe ciega, y las dos cosas, sin entender, hacen da&#241;o. La prohibimos por miedo, o la idealizamos por fe. Pero pocos nos hemos sentado a usarla con calma para entender qu&#233; es y qu&#233; no es.</p><p>Y ese es el verdadero problema. No es el chico con el martillo. Es que el adulto que deber&#237;a estar a su lado tampoco sabe sostenerlo.</p><p><strong>Por eso el acompa&#241;amiento no empieza con tu hijo. Empieza contigo.</strong></p><p>En los aviones, antes de despegar, dan una instrucci&#243;n que suena ego&#237;sta y es justo lo contrario: si caen las mascarillas, p&#243;ntela t&#250; primero, y luego ayuda a tu hijo. No porque valgas m&#225;s. Porque si t&#250; te desmayas, ya no le sirves a nadie.</p><p>Aqu&#237; es lo mismo. Nadie da lo que no tiene. No puedes acompa&#241;ar a un chico frente a la pantalla desde tu propio miedo, desde tu propia confusi&#243;n, desde el cansancio. Si llegas vac&#237;o, le amplificas el vac&#237;o. Si llegas con miedo, le contagias el miedo. Igual que la m&#225;quina, los pap&#225;s tambi&#233;n amplificamos lo que traemos: un adulto tranquilo amplifica calma, un adulto rebasado amplifica angustia.</p><p>Por eso, antes de los tips para acompa&#241;ar a tu hijo, van los tips para acompa&#241;arte a ti. En ese orden. Porque si te saltas el primero, el segundo sale peor.</p><h2>C&#243;mo te acompa&#241;as t&#250; primero</h2><p><strong>Si&#233;ntate a usarla.</strong> Una tarde, sin prisa. Preg&#250;ntale cosas, ponla a prueba, p&#237;dele que te ayude con algo tuyo. No para volverte experto &#8212;no lo necesitas&#8212;. Para perderle el miedo y entender, aunque sea tantito, el martillo que tu hijo trae en la mano.</p><p><strong>Ponle nombre a tu miedo.</strong> &#191;Qu&#233; es exactamente lo que te asusta? &#191;Que se vuelva flojo? &#191;Que deje de pensar? &#191;Que se a&#237;sle? N&#243;mbralo. Un miedo con nombre es un problema que se puede trabajar. Un miedo sin nombre es un fantasma que te paraliza.</p><p><strong>Su&#233;ltate la exigencia de tener todas las respuestas.</strong> No vas a saber contestar todo, y est&#225; bien. &#8220;No s&#233;, pero vamos a averiguarlo juntos&#8221; es una de las frases m&#225;s poderosas que existen. Vale m&#225;s eso, dicho por ti, que mil respuestas perfectas de una m&#225;quina que nunca se va a sentar a la mesa con tu hijo.</p><p><strong>Ten tu propia tribu.</strong> Habla con otros pap&#225;s. Lo que t&#250; est&#225;s viviendo lo est&#225;n viviendo todos, en silencio, cada quien crey&#233;ndose el &#250;nico. No lo eres. Acomp&#225;&#241;ate entre adultos. Desde ah&#237;, lleno, s&#237; se puede dar.</p><h2>Y ahora s&#237;, c&#243;mo lo acompa&#241;as a &#233;l</h2><p>Ya parado en tu propio piso, lleno, viene lo otro.</p><p><strong>Si&#233;ntate al lado, no atr&#225;s.</strong> No se trata de espiar la pantalla por encima del hombro. Se trata de estar cerca, con curiosidad de verdad. &#8220;Ens&#233;&#241;ame qu&#233; le preguntaste.&#8221; &#8220;A ver, y eso que te contest&#243;, &#191;c&#243;mo sabes que es cierto?&#8221; El acompa&#241;amiento no es vigilancia. Es inter&#233;s.</p><p><strong>Ens&#233;&#241;ale a dudar.</strong> Esto es lo m&#225;s valioso que le puedes dejar. Que sepa que la m&#225;quina inventa, que a veces se equivoca con toda la seguridad del mundo, y que est&#225; hecha para darle la raz&#243;n aunque est&#233; mal. Un chico que aprende a dudar de la m&#225;quina aprende a pensar. Uno que le cree todo, deja de pensar.</p><p><strong>Contrad&#237;celo con amor.</strong> La m&#225;quina rara vez le va a llevar la contra &#8212;est&#225; hecha para complacerlo&#8212;, y cuando lo hace, nunca es con el amor y la firmeza de alguien que de verdad se preocupa por &#233;l. T&#250; eres de las pocas personas que puede decirle &#8220;no estoy de acuerdo contigo, y te lo digo precisamente porque me importas&#8221;. Esa contradicci&#243;n amorosa es oro. Es justo el m&#250;sculo que la m&#225;quina le atrofia: aguantar que alguien no piense igual que &#233;l.</p><p><strong>Estate m&#225;s disponible que el algoritmo.</strong> &#191;Sabes por qu&#233; tantos chicos le llevan sus cosas m&#225;s &#237;ntimas a una m&#225;quina a las tres de la ma&#241;ana? Porque est&#225; disponible y no se incomoda. Nosotros s&#237; nos incomodamos &#8212;con la muerte, con el desamor, con lo que vieron y no debieron ver&#8212; y por incomodarnos, a veces los dejamos solos justo cuando m&#225;s nos necesitan. El reto es quedarte. Aunque no sepas qu&#233; decir. Aunque incomode.</p><h2>Preocuparse no&#8230; Ocuparse.</h2><p>Te voy a ser honesto en una cosa, y no es para asustarte. Un adolescente solo, con esta herramienta, sin un adulto cerca, casi siempre termina mal. Lo digo al rev&#233;s de c&#243;mo suena: lo digo porque t&#250; eres justamente el adulto que puede cambiar ese &#8220;casi siempre&#8221;.</p><p>Pero hay una diferencia enorme entre preocuparse y ocuparse. Preocuparse es quedarte d&#225;ndole vueltas al problema en la cabeza. Ocuparse es mover las manos. Y de nada sirve toda la preocupaci&#243;n del mundo si no se convierte en una sola acci&#243;n concreta.</p><p>As&#237; que no te dejo solo la preocupaci&#243;n. Te dejo la ocupaci&#243;n, y es alcanzable. No es volverte experto en tecnolog&#237;a. No es salvar al mundo. Es una sola cosa:</p><p>Esta semana, si&#233;ntate con tu hijo. P&#237;dele que te ense&#241;e c&#243;mo usa eso que tanto usa. Con curiosidad, no con serm&#243;n. Y qu&#233;date a escuchar, aunque te sorprenda lo que oigas.</p><p>Esa tarde &#8212;t&#250;, &#233;l y el martillo entre los dos&#8212; vale m&#225;s que cualquier prohibici&#243;n y que cualquier candado.</p><p>Y quiz&#225;, al final, la conversaci&#243;n nunca fue sobre inteligencia artificial.</p><p>Porque si ma&#241;ana cambias &#8220;inteligencia artificial&#8221; por redes sociales, videojuegos, internet, televisi&#243;n o cualquier otra herramienta que les toque vivir, el problema sigue siendo el mismo.</p><p>Nunca se trat&#243; de la herramienta.</p><p>Siempre se trat&#243; de &#233;l. <strong>De tu hijo</strong>.</p><p>Y se trata del adulto que decide quedarse a su lado o no.</p><p>Las herramientas cambian. Cada generaci&#243;n tiene las suyas. Antes fueron otras y despu&#233;s vendr&#225;n nuevas. Lo &#250;nico que no cambia es lo que los chicos necesitan cuando tienen algo poderoso entre las manos: alguien cerca que les ense&#241;e a usarlo sin miedo, sin abandono y sin soltarles la mano de golpe.</p><p>Por eso, cuando todo este ruido sobre la inteligencia artificial pase y aparezca la siguiente gran preocupaci&#243;n de los adultos, la pregunta seguir&#225; siendo la misma.</p><p>No: &#8220;&#191;qu&#233; tan peligrosa es la herramienta?&#8221;</p><p>Sino: &#8220;<strong>&#191;qu&#233; tan presente estoy yo?</strong>&#8221;</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Bienvenido a Reflexiones]]></title><description><![CDATA[Un espacio para detenerse a pensar antes de opinar]]></description><link>https://gabrieltorresautor.substack.com/p/bienvenido-a-reflexiones</link><guid isPermaLink="false">https://gabrieltorresautor.substack.com/p/bienvenido-a-reflexiones</guid><dc:creator><![CDATA[Gabriel Torres]]></dc:creator><pubDate>Thu, 30 Apr 2026 22:48:50 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!gB_m!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3a7e5932-feaf-43e4-baac-436b5933a42d_3546x3546.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Hola.</p><p>Llevo meses escribiendo sobre inteligencia artificial, educaci&#243;n, familia y las preguntas que nadie se toma el tiempo de hacerse. Lo que empez&#243; como art&#237;culos sueltos que compart&#237;a por WhatsApp se convirti&#243; en algo que necesitaba un lugar propio.</p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://gabrieltorresautor.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">&#161;Gracias por leer El Substack de Gabriel! Suscr&#237;bete gratis para recibir nuevos posts y apoyar mi trabajo.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div><p>Ese lugar es Reflexiones.</p><p>Cada semana voy a publicar un ensayo sobre los temas que nos atraviesan como padres, maestros y personas que intentan entender un mundo que cambia m&#225;s r&#225;pido de lo que podemos procesar. No es un blog de tecnolog&#237;a. No es un blog de crianza. Es un espacio de criterio.</p><p>Si llegaste hasta aqu&#237; es porque algo de lo que he escrito te hizo pensar. Y eso es exactamente lo que quiero seguir haciendo.</p><p>Ya hay cinco art&#237;culos publicados para que empieces por donde quieras:</p><p><strong>Tecnolog&#237;a y Sociedad</strong></p><ol><li><p>El d&#237;a que una jarra rota me ense&#241;&#243; c&#243;mo se entrena a la inteligencia artificial</p></li><li><p>De la jarra rota al sandbox roto: &#191;qui&#233;n le pone el cascabel a la inteligencia artificial?</p></li><li><p>La nueva discriminaci&#243;n: cuando la inteligencia artificial se convierte en la brecha que nadie quiere ver</p></li><li><p>&#191;Y a ti... qu&#233; te amplifica?</p></li></ol><p><strong>Educaci&#243;n</strong> 5. &#8220;Es que los j&#243;venes de ahora ya no quieren aprender&#8221;</p><p>Esto apenas empieza. Si te interesa pensar antes de reaccionar, qu&#233;date.</p><p>&#8212; Gabriel Torres</p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://gabrieltorresautor.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">&#161;Gracias por leer El Substack de Gabriel! 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Su maestro dice que no le interesa, que no pone atenci&#243;n, que &#8220;es de los que nada m&#225;s est&#225;n ah&#237; sentados esperando a que suene el timbre.&#8221; El mismo chico se sabe de memoria la l&#237;nea temporal completa de tres universos ficticios, conoce las motivaciones pol&#237;ticas detr&#225;s de cada alianza entre personajes, y puede explicarte por qu&#233; una decisi&#243;n estrat&#233;gica en el cap&#237;tulo 40 de un manga cambi&#243; todo el arco narrativo.</p><p>Ese chico no tiene un problema de atenci&#243;n. Tiene un problema de relevancia.</p><p>Porque nadie le ha explicado que lo que hace con sus mangas &#8212;analizar contextos, conectar causas con consecuencias, evaluar decisiones y sus efectos&#8212; es exactamente lo que la clase de historia le est&#225; pidiendo. Solo que la clase se lo pide en un formato que no le dice nada, con un lenguaje que no le llega y sobre eventos que nadie se ha tomado la molestia de conectar con algo que a &#233;l le importe.</p><p>Y entonces lo etiquetamos: &#8220;no le interesa aprender.&#8221;</p><p><strong>El mito del joven desinteresado</strong></p><p>Es la frase m&#225;s repetida en las salas de maestros, en las juntas de padres, en los pasillos de las escuelas y en las sobremesas familiares: <em>los j&#243;venes de ahora no quieren aprender</em>.</p><p>Y cada vez que la escucho, me pregunto lo mismo: &#191;de verdad los estamos viendo?</p><p>Porque lo que yo observo no es una generaci&#243;n desinteresada. Observo una generaci&#243;n que aprende idiomas con apps por su cuenta, que edita video con herramientas que la mayor&#237;a de los adultos no sabe ni abrir, que investiga lo que le interesa hasta la obsesi&#243;n, que crea contenido, que debate en foros, que domina sistemas complejos en videojuegos que requieren pensamiento estrat&#233;gico, colaboraci&#243;n y toma de decisiones bajo presi&#243;n.</p><p>Eso no es falta de ganas de aprender. Eso es aprender fuera de donde estamos mirando.</p><p>El problema es que cuando el aprendizaje ocurre fuera de la escuela, no lo reconocemos como aprendizaje. Lo llamamos distracci&#243;n. P&#233;rdida de tiempo. Vicio.</p><p>Y el chico que puede coordinar un equipo de diez personas en tiempo real para resolver un problema en un juego, pero no puede quedarse quieto cuarenta y cinco minutos escuchando un mon&#243;logo sobre la Revoluci&#243;n Francesa, no tiene un problema de disciplina. Tiene un cerebro que ya aprendi&#243; que hay maneras m&#225;s interesantes de entender el mundo.</p><p><strong>La escuela que no se mueve</strong></p><p>No estoy diciendo que la escuela no sirve. Estoy diciendo que se qued&#243;. Y que la distancia entre c&#243;mo aprenden los j&#243;venes fuera del aula y c&#243;mo les pedimos que aprendan dentro se hace m&#225;s grande cada a&#241;o.</p><p>Pi&#233;nsalo as&#237;: un adolescente promedio llega a la escuela despu&#233;s de haber pasado la ma&#241;ana en un mundo dise&#241;ado para capturar su atenci&#243;n con precisi&#243;n milim&#233;trica. Algoritmos que le muestran exactamente lo que quiere ver, cuando lo quiere ver, en el formato que m&#225;s lo engancha. Sonido, imagen, movimiento, retroalimentaci&#243;n instant&#225;nea.</p><p>Y luego entra a un sal&#243;n donde alguien le pide que abra un libro en la p&#225;gina 47, copie una definici&#243;n y conteste cinco preguntas.</p><p>No es que el chico sea flojo. Es que hay un abismo entre las dos experiencias. Y pretender que el abismo no existe y que el alumno deber&#237;a &#8220;ponerle ganas&#8221; a pesar de todo es como abrir un restaurante que sirve comida fr&#237;a y quejarse de que los clientes no tienen paladar.</p><p>Eso no significa que la escuela tenga que convertirse en un espect&#225;culo. Significa que tiene que dejar de competir con lo que no puede ganar y empezar a ofrecer lo que nadie m&#225;s ofrece.</p><p>&#191;Y qu&#233; es eso que nadie m&#225;s ofrece?</p><p>Profundidad. Conversaci&#243;n real. Alguien que te mire a los ojos y te diga &#8220;esto que pensaste est&#225; bien, pero &#191;qu&#233; pasa si lo ves desde ac&#225;?&#8221; Un espacio donde equivocarte no te cueste likes sino que te ense&#241;e algo. Un lugar donde las preguntas importan m&#225;s que las respuestas y donde alguien te ayude a pensar, no solo a memorizar.</p><p>Eso no lo da ninguna app. Ning&#250;n algoritmo. Ninguna pantalla.</p><p>Pero si la escuela tampoco lo est&#225; dando, entonces &#191;para qu&#233; ir?</p><p><strong>Lo que el alumno no sabe decirte</strong></p><p>Los j&#243;venes no tienen las palabras para explicar por qu&#233; la escuela les aburre. Solo saben que les aburre. Y como no pueden articularlo, hacen lo que pueden: se desconectan. Se distraen. Se portan mal. Dejan de ir.</p><p>Y nosotros, en lugar de preguntarnos qu&#233; estamos ofreciendo, nos preguntamos qu&#233; les pasa a ellos.</p><p>Hay un chico que no pone atenci&#243;n en clase de espa&#241;ol pero escribe letras de rap en su cuaderno cuando cree que nadie lo ve. Ah&#237; hay alguien que ama las palabras, que juega con el ritmo, que entiende la m&#233;trica intuitivamente. Pero como su talento no cabe en el formato que le pedimos, lo clasificamos como &#8220;problema de conducta&#8221; en lugar de reconocer lo que est&#225; haciendo.</p><p>Hay una chica que se distrae en matem&#225;ticas pero lleva un negocio de pulseras en Instagram donde calcula costos, m&#225;rgenes, inventario y env&#237;os. Sabe m&#225;s de aritm&#233;tica aplicada que la mayor&#237;a de los adultos que conozco. Pero como su conocimiento no vino de un examen, no cuenta.</p><p>Y no digo esto para idealizar a los j&#243;venes ni para decir que la escuela deber&#237;a adaptarse a cada capricho individual. Lo digo porque si seguimos midiendo el aprendizaje solo por lo que pasa dentro de cuatro paredes, entre las ocho y las dos, con un formato que no ha cambiado en d&#233;cadas, vamos a seguir perdiendo a los que aprenden diferente. Y resulta que cada vez son m&#225;s.</p><p><strong>La pregunta inc&#243;moda para el maestro</strong></p><p>Si eres maestro y est&#225;s leyendo esto, probablemente ya est&#233;s pensando: &#8220;pero yo s&#237; hago cosas diferentes, yo s&#237; intento, yo s&#237; me esfuerzo.&#8221; Y seguramente es cierto. Los maestros que se esfuerzan son m&#225;s de los que la conversaci&#243;n p&#250;blica reconoce, y lo hacen con recursos limitados, grupos enormes, salarios que no alcanzan y una burocracia que parece dise&#241;ada para estorbar.</p><p>Pero la pregunta no es si te esfuerzas. La pregunta es: <em>&#191;qu&#233; recuerdan tus alumnos de tu clase?</em></p><p>No qu&#233; calificaci&#243;n sacaron. No qu&#233; tema cubriste. No qu&#233; porcentaje del programa cumpliste. &#191;Qu&#233; recuerdan?</p><p>Porque si lo que recuerdan es una definici&#243;n que copiaron del pizarr&#243;n, tienes un problema. Y si lo que recuerdan es la vez que les hiciste una pregunta que los dej&#243; pensando tres d&#237;as, tienes un superpoder.</p><p>La diferencia entre un maestro que cubre el programa y uno que transforma no est&#225; en el contenido. Est&#225; en lo que pasa cuando el alumno sale del sal&#243;n. Si sale pensando, ganaste. Si sale aliviado de que ya acab&#243;, hay algo que revisar.</p><p><strong>La pregunta inc&#243;moda para el padre</strong></p><p>Y si eres padre, la pregunta es igual de directa: &#191;cu&#225;ndo fue la &#250;ltima vez que tu hijo te cont&#243; algo que aprendi&#243; en la escuela sin que t&#250; le preguntaras?</p><p>Si la respuesta es &#8220;no me acuerdo&#8221;, no es culpa de tu hijo.</p><p>Y antes de decir &#8220;es que los j&#243;venes de ahora no se interesan en nada,&#8221; preg&#250;ntate: &#191;sabes en qu&#233; s&#237; se interesa? &#191;Sabes qu&#233; youtuber ve? &#191;Sabes de qu&#233; habla con sus amigos? &#191;Sabes qu&#233; busca cuando tiene el tel&#233;fono en la mano y t&#250; crees que est&#225; &#8220;perdiendo el tiempo&#8221;?</p><p>Porque lo m&#225;s probable es que ah&#237;, en eso que t&#250; llamas perder el tiempo, haya m&#225;s aprendizaje del que imaginas. Solo que no se parece al que t&#250; conociste.</p><p>Y eso no quiere decir que todo lo que hacen en su tel&#233;fono es valioso. Claro que no. Hay consumo vac&#237;o, hay distracci&#243;n genuina, hay p&#233;rdida real de tiempo. Pero tambi&#233;n hay curiosidad, creatividad, investigaci&#243;n, pensamiento cr&#237;tico disfrazado de entretenimiento. Y si no nos tomamos la molestia de distinguir uno de otro, nos vamos a pasar toda la adolescencia de nuestros hijos peleando contra el s&#237;ntoma en lugar de entender qu&#233; hay debajo.</p><p><strong>Lo que de verdad necesitan</strong></p><p>No necesitan m&#225;s informaci&#243;n. Tienen m&#225;s informaci&#243;n disponible que cualquier generaci&#243;n en la historia de la humanidad. Literalmente, todo el conocimiento del mundo est&#225; a un toque de distancia.</p><p>Lo que no tienen es a alguien que los ayude a decidir qu&#233; hacer con eso.</p><p>Necesitan criterio. Y el criterio no se descarga, no se googlea, no se aprende en un tutorial de tres minutos. El criterio se construye en la conversaci&#243;n, en el ejemplo, en el error acompa&#241;ado, en alguien que les diga &#8220;eso que piensas es interesante, pero &#191;ya lo viste desde este &#225;ngulo?&#8221;</p><p>Necesitan adultos que los tomen en serio. No que les den la raz&#243;n en todo, sino que los escuchen antes de corregirlos. Que reconozcan que saben cosas que nosotros no sabemos. Que acepten que el mundo en el que ellos van a vivir no se parece al mundo para el que nosotros estamos prepar&#225;ndolos.</p><p>Necesitan que dejemos de hablar de ellos como si fueran el problema y empecemos a preguntarnos si no seremos parte de la ecuaci&#243;n.</p><p>As&#237; que la pr&#243;xima vez que alguien diga &#8220;los j&#243;venes ya no quieren aprender,&#8221; detente un segundo antes de asentir.</p><p>Y preg&#250;ntate: &#191;no querr&#225;n aprender... o no querr&#225;n aprender lo que yo les estoy ense&#241;ando, como yo se los estoy ense&#241;ando?</p><p>Porque si la respuesta es la segunda, el que tiene que cambiar algo no es el joven.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[¿Y a ti... qué te amplifica?]]></title><description><![CDATA[Reflexiones &#183; N&#186; 4 &#8212; Tecnolog&#237;a y Sociedad]]></description><link>https://gabrieltorresautor.substack.com/p/y-a-ti-que-te-amplifica</link><guid isPermaLink="false">https://gabrieltorresautor.substack.com/p/y-a-ti-que-te-amplifica</guid><dc:creator><![CDATA[Gabriel Torres]]></dc:creator><pubDate>Thu, 30 Apr 2026 21:34:01 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!gB_m!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3a7e5932-feaf-43e4-baac-436b5933a42d_3546x3546.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>&#191;Y a ti... qu&#233; te amplifica?</strong></p><p><em>Por Gabriel Torres</em></p><p>La inteligencia artificial tiene problemas reales. Est&#225; entrenada para agradar en vez de contradecir. La industria que la construye avanza sin marco &#233;tico claro. Y la brecha entre quienes la usan bien, quienes la usan mal y quienes no la usan se abre m&#225;s cada d&#237;a.</p><p>Pero ninguno de esos problemas es una fatalidad.</p><p>Y eso cambia todo.</p><p>Porque cuando uno se detiene a pensar en qu&#233; tienen en com&#250;n &#8212;la complacencia, la falta de regulaci&#243;n, la desigualdad de acceso&#8212; descubre que ninguno se resuelve en la tecnolog&#237;a. Se resuelven en otro lado. M&#225;s inc&#243;modo. M&#225;s cercano. M&#225;s nuestro.</p><p>Se resuelven en las manos de quien la usa.</p><p><strong>La IA no es un or&#225;culo, no es un enemigo, no es una soluci&#243;n</strong></p><p>Es un amplificador.</p><p>Y esa palabra lo cambia todo, porque un amplificador no decide qu&#233; amplifica. Amplifica lo que ya est&#225; ah&#237;.</p><p>Si eres flojo, la IA amplifica tu flojera. Entregas trabajos que no le&#237;ste, escribes correos que no pensaste, tomas decisiones basadas en res&#250;menes de cosas que nunca revisaste. Y lo peor es que lo haces m&#225;s r&#225;pido que antes, as&#237; que la flojera se vuelve productiva, casi invisible, y cuando te das cuenta ya construiste una carrera, una relaci&#243;n o una vida sobre cosas que nunca procesaste.</p><p>Si eres curioso, la IA amplifica tu curiosidad. Aprendes m&#225;s r&#225;pido, cuestionas m&#225;s profundo, cruzas disciplinas que antes te hubieran tomado a&#241;os recorrer. Ves conexiones que no ve&#237;as. Produces m&#225;s y mejor. Y lo m&#225;s importante: piensas mejor, porque tienes con qui&#233;n discutir a cualquier hora del d&#237;a, incluso si ese &#8220;qui&#233;n&#8221; es un modelo entrenado para ayudarte a pensar.</p><p>Si eres sin criterio, la IA amplifica tu falta de criterio. Porque le preguntas cualquier cosa y aceptas cualquier respuesta. Y como la respuesta suena bien &#8212;los modelos est&#225;n optimizados para sonar bien&#8212; nunca te das cuenta de que est&#225;s construyendo sobre una jarra con el hoyo abajo.</p><p>Si piensas con claridad, piensas con m&#225;s claridad a&#250;n. Porque tienes una herramienta que te obliga a formular tus preguntas con precisi&#243;n, que te devuelve estructuras que puedes criticar, que te ayuda a encontrar los huecos en tu propio razonamiento si sabes pedirle que los busque.</p><p>La herramienta no hace el trabajo. Solo lo multiplica.</p><p>Y ah&#237; est&#225; la pregunta inc&#243;moda: <em>&#191;qu&#233; est&#225;s multiplicando t&#250;?</em></p><p><strong>Los tres problemas tienen nombre humano</strong></p><p>Veamos los problemas de frente, pero esta vez del otro lado.</p><p>El problema de la jarra &#8212;la sycophancy, la IA que prefiere agradar antes que contradecir&#8212; no se resuelve esperando a que las empresas cambien sus modelos. Se resuelve en ti, cuando aprendes a preguntar diferente. Cuando en lugar de pedirle a la IA que te d&#233; la raz&#243;n, le pides que te la quite. Cuando le dices <em>&#8220;dame los tres mejores argumentos en contra de lo que acabo de decir&#8221;</em>, <em>&#8220;&#191;qu&#233; estoy pasando por alto?&#8221;</em>, <em>&#8220;&#191;qu&#233; har&#237;a alguien que no est&#225; de acuerdo conmigo?&#8221;</em>. La IA puede ser una maquina de complacencia o una m&#225;quina de pensamiento cr&#237;tico. La diferencia no est&#225; en el modelo. Est&#225; en la pregunta.</p><p>El problema del sandbox roto &#8212;una industria que avanza sin marco &#233;tico real, empresas que priorizan capacidad sobre responsabilidad&#8212; no se resuelve esperando que los gobiernos regulen a tiempo. Nunca lo han hecho a tiempo. Se resuelve en cada persona que decide activamente qu&#233; herramientas usa, qu&#233; empresas sostiene con su dinero y su atenci&#243;n, qu&#233; criterios exige antes de integrar una tecnolog&#237;a en su vida o en su escuela o en su empresa. Se resuelve en cada padre, maestro o l&#237;der que dice <em>&#8220;esto s&#237;, esto no, y estas son las razones&#8221;</em>. Suena peque&#241;o. Pero as&#237; se construyen los marcos &#233;ticos reales: no desde arriba, sino desde millones de decisiones chicas que se acumulan.</p><p>El problema de la brecha &#8212;los tres pisos de la escalera, los que usan IA avanzada, los que usan la gratuita, los que no usan nada&#8212; no se resuelve esperando que la tecnolog&#237;a se abarate sola. Se abaratar&#225;, s&#237;, pero para entonces ya habr&#225;n pasado diez a&#241;os donde los del piso de arriba habr&#225;n construido ventajas imposibles de recuperar. Y s&#237;, hay que decirlo: quien hoy puede pagar una suscripci&#243;n de IA avanzada habla desde una posici&#243;n que no todos tienen. No ignorarlo ser&#237;a deshonesto. Pero la soluci&#243;n no es que quienes tienen acceso dejen de usarla por culpa, sino que se involucren en que llegue a quienes no la tienen. Se resuelve ense&#241;ando. Democratizando. Acercando la herramienta a quien no la conoce y explic&#225;ndola en su lenguaje. Cada maestro que le ense&#241;a a sus alumnos a usar IA con criterio est&#225; cerrando la brecha. Cada padre que en lugar de prohibirla se sienta a aprenderla con sus hijos est&#225; cerrando la brecha. Cada persona que le muestra a un conocido c&#243;mo hacerle una pregunta &#250;til a ChatGPT est&#225; cerrando la brecha.</p><p>Ninguno de estos problemas es t&#233;cnico. Todos son humanos.</p><p>Y eso es buen&#237;simo, porque lo humano lo podemos cambiar.</p><p><strong>Lo que se ve desde este camino</strong></p><p>Llevo a&#241;os caminando entre lo tecnol&#243;gico y lo humano. Desde ah&#237; he visto cosas que no se ven cuando uno solo lee los titulares.</p><p>He visto al maestro que usa IA para dise&#241;ar actividades personalizadas para cada alumno &#8212;cosa que hace diez a&#241;os hubiera requerido un equipo de asistentes&#8212; y al que la usa para generar un examen en tres minutos sin revisarlo. Los dos ahorran tiempo. Uno lo invierte en sus alumnos. El otro lo invierte en cualquier otra cosa. Misma herramienta. Resultados opuestos.</p><p>He visto al padre que le pregunta a la IA c&#243;mo tener una conversaci&#243;n dif&#237;cil con su hijo adolescente, la practica, la reformula, llega mejor preparado, y tiene la conversaci&#243;n. Y al padre que le delega a la IA la conversaci&#243;n completa, le pide que &#8220;le escriba qu&#233; decirle&#8221;, lo copia y se convence de que ya cumpli&#243;. Misma herramienta. En un caso la IA sostuvo la conversaci&#243;n humana. En el otro la sustituy&#243;.</p><p>He visto al estudiante que usa la IA como sparring partner &#8212;le pide que le discuta sus ideas, que le corrija los argumentos, que le pregunte cosas que &#233;l no hab&#237;a considerado&#8212; y aprende m&#225;s que nunca en su vida. Y al estudiante que le pide que le haga la tarea y la entrega sin leer. El primero, cuando termine su carrera, va a estar en otro nivel. El segundo va a tener un t&#237;tulo y ninguna habilidad real que lo respalde.</p><p>El patr&#243;n se repite en todos los niveles. La IA no hace la diferencia. La diferencia la hace qui&#233;n la tiene en las manos.</p><p>Por eso cuando alguien me pregunta &#8220;&#191;es buena o mala la IA?&#8221; siempre respondo lo mismo: <em>depende de ti</em>. Y no es una evasiva. Es literalmente c&#243;mo funciona.</p><p><strong>Humanancia: no reemplazar, potenciar</strong></p><p>Llevo a&#241;os pensando en esto bajo una idea que llamo Humanancia. La palabra es fea &#8212;lo s&#233;&#8212; pero la idea es simple: la tecnolog&#237;a debe estar al servicio de lo humano, no al rev&#233;s.</p><p>Lo que eso significa en la pr&#225;ctica es que hay cosas que la IA puede hacer, cosas que no debe hacer, y cosas que no puede hacer aunque parezca que s&#237;.</p><p><strong>Puede hacer:</strong> automatizar lo repetitivo, acelerar lo tedioso, democratizar el acceso a informaci&#243;n, ser un puente entre quien sabe y quien quiere aprender, ser un espejo que te ayude a pensar mejor si sabes ped&#237;rselo.</p><p><strong>No debe hacer:</strong> reemplazar las conversaciones dif&#237;ciles entre un padre y un hijo, la retroalimentaci&#243;n honesta entre un maestro y un alumno, el consejo inc&#243;modo de un amigo real, el abrazo de alguien que est&#225; ah&#237; con todo lo que eso implica. No porque no sea capaz de simular algo parecido &#8212;lo es, y cada vez mejor&#8212; sino porque cuando delegas esas conversaciones en una pantalla, lo que pierdes no es la informaci&#243;n. Es la relaci&#243;n. Y las relaciones son lo que nos sostiene cuando la vida se pone dif&#237;cil.</p><p><strong>No puede hacer, aunque parezca que s&#237;:</strong> darte criterio. Porque el criterio no se transfiere. Se construye. Y se construye leyendo, equivoc&#225;ndote, siendo corregido, discutiendo con personas que piensan distinto, viviendo, fracasando, reflexionando sobre tus propios errores. No hay atajo. Y una IA que te d&#233; respuestas sin que t&#250; hagas el trabajo de formular las preguntas correctas no te est&#225; dando criterio. Te est&#225; dando la ilusi&#243;n de tenerlo, que es mucho peor.</p><p>La diferencia entre usar la IA bien y usarla mal es, en el fondo, saber distinguir entre esas tres categor&#237;as. Y esa distinci&#243;n &#8212;como casi todo lo que importa&#8212; no se ense&#241;a en tres pasos.</p><p><strong>Lo que sigue</strong></p><p>Describir los problemas era necesario. Pero describir la salida es apenas el principio. Porque una vez que uno dice &#8220;la soluci&#243;n est&#225; en c&#243;mo usamos la IA&#8221;, se abre un mundo entero de preguntas concretas que no caben en un solo texto.</p><p>&#191;C&#243;mo ense&#241;arle a mi hijo de diez a&#241;os a usar IA sin que la convierta en muleta? &#191;C&#243;mo usarla en el aula sin que sustituya el pensamiento de mis alumnos? &#191;C&#243;mo integrarla en mi trabajo sin perder las habilidades que me hicieron llegar hasta aqu&#237;? &#191;C&#243;mo detectar cu&#225;ndo me est&#225; agradando en vez de ayud&#225;ndome? &#191;C&#243;mo elegir qu&#233; herramientas vale la pena pagar y cu&#225;les no? &#191;C&#243;mo hablar con mi pareja, mis hijos, mis alumnos sobre todo esto sin sonar alarmista ni parecer el se&#241;or que todav&#237;a no entiende?</p><p>Esas son las preguntas que merecen m&#225;s que un texto suelto.</p><p>Por eso estoy abriendo un espacio nuevo. Un lugar donde pueda escribir con regularidad, donde la conversaci&#243;n no termine en un art&#237;culo viral sino en una pr&#225;ctica sostenida, donde podamos hablar de c&#243;mo usar la IA en las cosas que de verdad importan &#8212;la educaci&#243;n, la familia, el trabajo, el criterio&#8212; sin caer en el alarmismo ni en el marketing.</p><p>El diagn&#243;stico ya est&#225;. Lo que viene es la conversaci&#243;n real.</p><p>Si te interesa sumarte, en los pr&#243;ximos d&#237;as voy a compartir c&#243;mo. No quiero que sea otro feed m&#225;s en tu tel&#233;fono. Quiero que sea un lugar donde pensemos juntos.</p><p>Porque al final, la pregunta ya no es qu&#233; va a hacer la IA.</p><p>La pregunta es qu&#233; vas a hacer t&#250; con ella.</p><p>Y esa pregunta, la que de verdad importa, es la que apenas estamos empezando a hacernos.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La nueva discriminación]]></title><description><![CDATA[Reflexiones &#183; N&#186; 3 &#8212; Tecnolog&#237;a y Sociedad]]></description><link>https://gabrieltorresautor.substack.com/p/la-nueva-discriminacion</link><guid isPermaLink="false">https://gabrieltorresautor.substack.com/p/la-nueva-discriminacion</guid><dc:creator><![CDATA[Gabriel Torres]]></dc:creator><pubDate>Thu, 30 Apr 2026 21:31:58 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!gB_m!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3a7e5932-feaf-43e4-baac-436b5933a42d_3546x3546.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Cuando la inteligencia artificial se convierte en la brecha que nadie quiere ver</strong></p><p style="text-align: justify;">Al final de mi art&#237;culo anterior escrib&#237; que mientras unos debaten sobre los riesgos de la IA m&#225;s avanzada del planeta, millones de personas ni siquiera tienen acceso a la m&#225;s b&#225;sica. Y que esa brecha se est&#225; convirtiendo en la nueva forma de discriminaci&#243;n.</p><p style="text-align: justify;">No fue una frase para cerrar bonito. Fue una advertencia.</p><p style="text-align: justify;">Porque hay una conversaci&#243;n que no se est&#225; teniendo con la honestidad que merece. Y no es sobre si la inteligencia artificial nos va a quitar el trabajo, ni sobre si alg&#250;n d&#237;a ser&#225; &#8220;consciente&#8221;, ni sobre si Mythos puede hackear un servidor. Esas son las conversaciones que generan clicks y titulares. La conversaci&#243;n inc&#243;moda, la que nadie quiere tener, es otra.</p><p style="text-align: justify;">Es sobre qui&#233;n se queda afuera. Y por qu&#233;.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Tres pisos de una misma escalera</strong></p><p style="text-align: justify;">Imagina una escalera con tres pisos. Cada piso representa un nivel de relaci&#243;n con la inteligencia artificial. Y la distancia entre cada uno se est&#225; haciendo m&#225;s grande cada d&#237;a que pasa.</p><p style="text-align: justify;"><strong>El primer piso: los que no usan IA.</strong></p><p style="text-align: justify;">No por decisi&#243;n. Por contexto, por acceso, por desconocimiento. El se&#241;or que sigue haciendo todo a mano porque nadie le ha explicado que existe una herramienta que podr&#237;a ayudarle. La maestra rural que ni siquiera tiene internet estable en su escuela. El padre de familia que escucha &#8220;inteligencia artificial&#8221; y piensa que eso es para ingenieros o para gente que trabaja en Silicon Valley. El joven de una comunidad donde la prioridad es que haya luz y agua antes de pensar en tecnolog&#237;a.</p><p style="text-align: justify;">No es que no quieran. Es que nadie les ha acercado la herramienta ni les ha explicado para qu&#233; sirve. Y no me refiero a darles un curso de una hora. Me refiero a mostrarles, en su lenguaje y en su contexto, c&#243;mo algo tan simple como hacerle una pregunta bien formulada a una IA puede cambiar la forma en que resuelven un problema cotidiano.</p><p style="text-align: justify;">Cada d&#237;a que pasa sin que accedan a estas herramientas, la brecha se hace m&#225;s profunda. No porque se queden donde est&#225;n, sino porque los dem&#225;s avanzan. Y avanzar, en esta era, significa algo muy concreto: ser m&#225;s eficiente, resolver problemas m&#225;s r&#225;pido, tener acceso a informaci&#243;n mejor organizada y tomar mejores decisiones. Los que no acceden a eso no est&#225;n &#8220;atrasados&#8221;. Est&#225;n siendo dejados atr&#225;s. Hay una diferencia enorme entre las dos cosas.</p><p style="text-align: justify;">Este es el nuevo analfabetismo. Ya no es no saber leer. Es no saber interactuar con las herramientas que est&#225;n definiendo el mundo del trabajo, la educaci&#243;n y la vida cotidiana. Es una rayita m&#225;s al tigre de la desigualdad que ya cargamos.</p><p style="text-align: justify;"><strong>El segundo piso: los que usan la IA gratuita.</strong></p><p style="text-align: justify;">Aqu&#237; est&#225; la mayor&#237;a. Los que descargaron ChatGPT porque se hizo viral, los que usan Gemini porque viene integrado en el tel&#233;fono, los que le piden a la IA que les escriba un correo, que les resuma un texto, que les haga la tarea.</p><p style="text-align: justify;">Y aqu&#237; es donde la cosa se pone delicada. Porque la IA gratuita &#8212;la generativa, la que est&#225; al alcance de todos&#8212; es precisamente la que tiene las limitaciones m&#225;s grandes. Es la que yo desnud&#233; en el art&#237;culo de la jarra rota: la que est&#225; entrenada para agradar, no para decir la verdad. La que prioriza que te sientas bien por encima de que la informaci&#243;n sea correcta. La que no te contradice, no te cuestiona y no te dice &#8220;oye, creo que est&#225;s equivocado&#8221; porque su sistema de entrenamiento le ense&#241;&#243; que contradecirte baja la calificaci&#243;n.</p><p style="text-align: justify;">Los modelos gratuitos son versiones limitadas. Tienen menos capacidad de razonamiento, menos contexto, menos precisi&#243;n. Son suficientes para cosas simples, pero cuando los usas para decisiones importantes &#8212;para entender un tema complejo, para orientar tu carrera, para buscar ayuda con un problema personal&#8212; pueden ser no solo insuficientes, sino peligrosos.</p><p style="text-align: justify;">Y aqu&#237; est&#225; el riesgo del segundo piso que me quita el sue&#241;o. Un estudio publicado hace apenas dos semanas en la revista Science analiz&#243; 11 sistemas de IA l&#237;deres y encontr&#243; que todos mostraban lo que los investigadores llaman &#8220;obsequiosidad&#8221;: los chatbots afirman las acciones del usuario un 49% m&#225;s a menudo que otros humanos, incluso cuando esas acciones implican enga&#241;o, conductas ilegales o decisiones socialmente irresponsables. Y lo peor: los usuarios conf&#237;an m&#225;s en la IA cuando les da la raz&#243;n.</p><p style="text-align: justify;">Piensa en un joven solo, en un adulto con depresi&#243;n, en una persona vulnerable que no tiene con qui&#233;n hablar y le delega a una m&#225;quina la responsabilidad que le corresponde a un ser humano. Una m&#225;quina que no sabe cu&#225;ndo decir &#8220;no&#8221;, que no puede dimensionar el peso de lo que le est&#225;n contando, que no tiene la capacidad de abrazar, de callar cuando toca callar, de mirar a los ojos y decir &#8220;esto es serio, necesitas ayuda de verdad&#8221;.</p><p style="text-align: justify;">Las consecuencias ya no son hipot&#233;ticas. Ya hay personas que han establecido relaciones sentimentales con chatbots, que toman decisiones de vida bas&#225;ndose en lo que un modelo les recomienda, que confunden la validaci&#243;n algor&#237;tmica con comprensi&#243;n humana. Casi uno de cada cinco adultos en Estados Unidos ha tenido alguna interacci&#243;n rom&#225;ntica con una IA. Las aplicaciones de compa&#241;&#237;a artificial crecieron un 700% entre 2022 y 2025. Character.AI tiene 20 millones de usuarios mensuales, y m&#225;s de la mitad son menores de 24 a&#241;os. Hay personas que se &#8220;casan&#8221; con sus compa&#241;eros virtuales e invitan a amigos y colegas a la ceremonia.</p><p style="text-align: justify;">Y en algunos casos, las consecuencias han sido dolorosamente irreparables. Familias que han perdido a seres queridos despu&#233;s de que estos desarrollaran una dependencia emocional con chatbots que nunca debieron haber ocupado ese lugar. Pero ese tema, por su gravedad y su profundidad, merece su propio espacio. Lo que quiero dejar claro aqu&#237; es esto: el segundo piso no es un lugar seguro solo porque tiene acceso. Si no entiendes la naturaleza de la herramienta que est&#225;s usando, el acceso puede ser peor que la ausencia.</p><p style="text-align: justify;"><strong>El tercer piso: los que pagan.</strong></p><p style="text-align: justify;">Y luego est&#225;n los que usan la IA de pago. Los que tienen acceso a modelos con capacidad de razonamiento extendido, que no solo generan texto sino que piensan, analizan, resuelven problemas complejos. Los que usan herramientas ag&#233;nticas &#8212;IA que no solo responde sino que ejecuta: escribe c&#243;digo, busca informaci&#243;n, toma decisiones, automatiza procesos.</p><p style="text-align: justify;">Estas personas no tienen una herramienta m&#225;s. Tienen un multiplicador de capacidad. Lo que antes les tomaba d&#237;as, tal vez meses, ahora les toma minutos. Lo que antes requer&#237;a un equipo, ahora lo pueden hacer solos con un prompt bien dise&#241;ado. Analizan datos, crean estrategias, generan contenido, resuelven problemas t&#233;cnicos, todo con una velocidad y una precisi&#243;n que hace diez a&#241;os hubiera parecido ciencia ficci&#243;n.</p><p style="text-align: justify;">Y eso se traduce en algo muy concreto: mejores trabajos, mejores decisiones, mejores oportunidades. En pr&#225;cticamente todo.</p><p style="text-align: justify;">No es un juicio moral. No estoy diciendo que sea malo pagar por una herramienta que te hace m&#225;s productivo. Lo que estoy diciendo es que cuando solo un segmento de la poblaci&#243;n tiene acceso a ese multiplicador &#8212;y ese segmento ya era, de entrada, el que ten&#237;a m&#225;s recursos&#8212; lo que estamos haciendo es amplificar la desigualdad que ya exist&#237;a.</p><p style="text-align: justify;">El que ya ten&#237;a ventaja, ahora tiene una ventaja exponencial. Y el que ya estaba rezagado, ahora est&#225; m&#225;s lejos que nunca.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Ahora ll&#233;valo a una escuela</strong></p><p style="text-align: justify;">Si lo que acabo de describir ya es preocupante a nivel individual, imagina lo que pasa cuando lo llevas a las escuelas.</p><p style="text-align: justify;">La escuela privada con recursos ya est&#225; integrando inteligencia artificial en sus procesos educativos. Sus maestros reciben capacitaci&#243;n, sus alumnos trabajan con herramientas de &#250;ltima generaci&#243;n, sus sistemas administrativos se optimizan con automatizaci&#243;n. Esos estudiantes est&#225;n aprendiendo no solo las materias del programa, sino c&#243;mo interactuar con la tecnolog&#237;a que va a definir el mercado laboral al que van a entrar.</p><p style="text-align: justify;">La escuela p&#250;blica, en muchos casos, apenas tiene computadoras que funcionen. En la educaci&#243;n p&#250;blica mexicana, la conectividad sigue siendo limitada, costosa y en muchos casos inexistente dentro de las propias escuelas. Se exige el uso de herramientas digitales en el aula, pero no existen las condiciones m&#237;nimas para hacerlo de forma equitativa. Hay escuelas donde la prioridad sigue siendo que haya techo, que haya bancas, que haya libros. La inteligencia artificial no est&#225; ni en el radar.</p><p style="text-align: justify;">Y los hijos de ambas escuelas van a competir por los mismos espacios en la universidad y en el mercado laboral. Solo que uno lleg&#243; con un multiplicador y el otro lleg&#243; con las manos vac&#237;as.</p><p style="text-align: justify;">Eso no es competencia. Es una carrera ama&#241;ada.</p><p style="text-align: justify;">Los datos lo confirman. En Am&#233;rica Latina, la adopci&#243;n de IA en el Norte Global creci&#243; casi al doble de velocidad que en el Sur Global. Solo una de cada seis personas en el mundo usa herramientas de IA generativa. En la regi&#243;n, la brecha no es solo de acceso a internet &#8212;que ya es grave&#8212; sino de competencias digitales: m&#225;s de la mitad de los docentes en algunos pa&#237;ses no tienen las habilidades b&#225;sicas para usar tecnolog&#237;a en el aula. Y esa era la situaci&#243;n antes de la pandemia. Despu&#233;s, todo empeor&#243;.</p><p style="text-align: justify;"><strong>El regulador que no entiende lo que regula</strong></p><p style="text-align: justify;">Y aqu&#237; viene la parte que m&#225;s me indigna.</p><p style="text-align: justify;">&#191;Qui&#233;n deber&#237;a estar cerrando esta brecha? Los gobiernos. Las autoridades educativas. Los tomadores de decisiones. Las personas que tienen el poder y el presupuesto para decidir que esto es una prioridad.</p><p style="text-align: justify;">Pero hay un problema circular que nadie quiere nombrar: muchos de los que deber&#237;an regular la inteligencia artificial no la entienden. Y no la entienden porque ellos mismos est&#225;n en el primer o segundo piso de la escalera.</p><p style="text-align: justify;">&#191;C&#243;mo vas a legislar sobre sesgos algor&#237;tmicos si no sabes qu&#233; es un algoritmo? &#191;C&#243;mo vas a dise&#241;ar pol&#237;ticas de alfabetizaci&#243;n digital si t&#250; mismo no sabes usar las herramientas que est&#225;s intentando regular? &#191;C&#243;mo vas a exigir que las escuelas integren IA si no puedes explicar la diferencia entre un modelo generativo y un modelo de razonamiento?</p><p style="text-align: justify;">Es como pedirle a alguien que no sabe nadar que dise&#241;e las reglas de seguridad de una alberca ol&#237;mpica.</p><p style="text-align: justify;">Y no lo digo como insulto. Lo digo como diagn&#243;stico. Porque la soluci&#243;n no es burlarse de quien no sabe. La soluci&#243;n es que quien no sabe, aprenda. Pero para eso tiene que reconocer que no sabe, y en la pol&#237;tica eso es casi imposible. Es m&#225;s f&#225;cil ignorar el problema que admitir que no lo entiendes.</p><p style="text-align: justify;">Mientras tanto, las empresas tecnol&#243;gicas avanzan a su ritmo. Lanzan modelos cada vez m&#225;s poderosos, cobran por las versiones avanzadas, ofrecen las b&#225;sicas gratis con limitaciones dise&#241;adas para que eventualmente pagues, y no tienen ninguna obligaci&#243;n real de cerrar la brecha que ellas mismas est&#225;n creando. &#191;Por qu&#233; la tendr&#237;an? Su negocio es vender tecnolog&#237;a, no resolver desigualdad social.</p><p style="text-align: justify;">Y as&#237;, entre gobiernos que no entienden y empresas que no les corresponde, la brecha se sigue abriendo. Silenciosamente. Todos los d&#237;as.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Esto no es un problema t&#233;cnico. Es un problema humano.</strong></p><p style="text-align: justify;">Quiero ser muy claro en algo: la inteligencia artificial no es el problema. Nunca lo ha sido.</p><p style="text-align: justify;">El problema es la desigualdad con la que se distribuye. El problema es que nadie est&#225; asegur&#225;ndose de que el acceso sea equitativo. El problema es que estamos dejando que una herramienta con el potencial de transformar la educaci&#243;n, el trabajo y la calidad de vida de millones de personas se convierta en un privilegio m&#225;s de los que ya tienen privilegios.</p><p style="text-align: justify;">La IA bien usada puede ser extraordinaria. Puede ayudar a un estudiante a entender un concepto que su maestro no tuvo tiempo de explicarle. Puede permitir que un emprendedor sin equipo lance un proyecto que antes hubiera necesitado diez personas. Puede darle a un maestro herramientas para personalizar su ense&#241;anza de formas que antes eran imposibles. Puede acercar informaci&#243;n de calidad a comunidades que hist&#243;ricamente han estado excluidas del conocimiento.</p><p style="text-align: justify;">Pero nada de eso pasa autom&#225;ticamente. Pasa cuando alguien decide que pase. Cuando alguien invierte en capacitaci&#243;n, en infraestructura, en acceso real. Cuando alguien toma la decisi&#243;n de que la tecnolog&#237;a no sea solo para los que pueden pagarla.</p><p style="text-align: justify;">Y esa decisi&#243;n no la est&#225;n tomando las empresas de tecnolog&#237;a. No es su negocio. Esa decisi&#243;n nos toca a nosotros.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Un llamado a quien quiera escucharlo</strong></p><p style="text-align: justify;">No voy a cerrar este art&#237;culo con una reflexi&#243;n po&#233;tica. Voy a cerrarlo con algo m&#225;s directo, porque creo que la situaci&#243;n lo amerita.</p><p style="text-align: justify;"><strong>A los maestros:</strong> S&#233; que est&#225;n sobrecargados. S&#233; que el sistema les pide m&#225;s de lo que les da. Pero necesito que entiendan algo: la inteligencia artificial no viene a quitarles el trabajo. Viene a amplificar lo que ya hacen bien. Si la entienden, si la integran con criterio, pueden darles a sus alumnos una ventaja que ning&#250;n libro de texto por s&#237; solo puede ofrecer. Pero si la ignoran, si deciden que &#8220;eso no es para m&#237;&#8221; o que &#8220;mis alumnos no la necesitan&#8221;, les est&#225;n cerrando una puerta que cada d&#237;a pesa m&#225;s. No les pido que se vuelvan expertos. Les pido que se acerquen, que pregunten, que experimenten. Sus alumnos ya la est&#225;n usando. La pregunta es si van a usarla solos o con la gu&#237;a de alguien que los conoce y les importa.</p><p style="text-align: justify;"><strong>A los padres de familia:</strong> La IA ya est&#225; en la vida de sus hijos. Ya les hablan, ya le preguntan, ya la usan para todo. Y la mayor&#237;a la usa sin entender qu&#233; es, c&#243;mo funciona, cu&#225;les son sus l&#237;mites y cu&#225;les son sus riesgos. Igual que les ense&#241;aron a cruzar la calle, necesitan ense&#241;arles a navegar este territorio. No se trata de prohibir. Se trata de acompa&#241;ar. De sentarse con ellos, de preguntarles qu&#233; le preguntan a la IA, de mostrarles que no todo lo que les dice es verdad, de ense&#241;arles a cuestionar. Y para eso, primero tienen que entenderla ustedes. No les estoy pidiendo que estudien ingenier&#237;a. Les estoy pidiendo que le dediquen el mismo tiempo que le dedican a saber qu&#233; ven en TikTok.</p><p style="text-align: justify;"><strong>A las autoridades y tomadores de decisiones:</strong> Dejen de fingir que entienden lo que no entienden. Ases&#243;rense. Traigan a la mesa a gente que sabe. Dise&#241;en pol&#237;ticas p&#250;blicas con datos, no con discursos. La brecha digital no se cierra con inauguraciones de aulas de c&#243;mputo. Se cierra con conectividad real, con capacitaci&#243;n continua para los maestros, con programas que ense&#241;en a usar la tecnolog&#237;a con criterio y no solo a prenderla. Y sobre todo, se cierra entendiendo que esto no es un tema de moda. Es un tema de equidad. De derechos. De futuro. Cada a&#241;o que pasa sin una estrategia seria, la distancia entre los que tienen acceso y los que no se duplica. Y esa distancia, a diferencia de otras, no se recupera con buenas intenciones.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Y a los j&#243;venes,</strong> que son quienes m&#225;s necesitan escuchar esto:</p><p style="text-align: justify;">La inteligencia artificial no es mala. Tampoco es un juguete. Es una herramienta. Y como toda herramienta, su valor depende de qui&#233;n la usa y para qu&#233;.</p><p style="text-align: justify;">Si la usas para que te haga la tarea sin entender lo que te est&#225; dando, te est&#225;s haciendo trampa a ti mismo. Si la usas para que te diga lo que quieres escuchar en lugar de lo que necesitas saber, est&#225;s cayendo en la misma trampa que describ&#237; en el art&#237;culo de la jarra rota. Si la usas como sustituto de las personas que te rodean &#8212;de tus amigos, de tu familia, de los adultos que te quieren bien aunque a veces te incomoden&#8212;, est&#225;s delegando algo que te pertenece.</p><p style="text-align: justify;">Pero si la entiendes, si aprendes a hacerle las preguntas correctas, si la usas para potenciarte y no para reemplazarte... tienes en tus manos algo que ninguna generaci&#243;n antes tuvo. Un multiplicador. Una herramienta que puede ayudarte a aprender m&#225;s r&#225;pido, a resolver problemas m&#225;s complejos, a crear cosas que antes necesitaban equipos enteros.</p><p style="text-align: justify;">La diferencia entre que esa herramienta te potencie o te limite est&#225; en una sola cosa: que entiendas su naturaleza. Que sepas que no piensa como t&#250;, que no siente como t&#250;, que no tiene criterio propio. Que es poderosa, pero no es sabia. Y que la sabidur&#237;a, esa que viene de vivir, de equivocarte, de escuchar a quien sabe m&#225;s que t&#250;, de tener conversaciones inc&#243;modas con gente real... esa no se descarga. Esa se construye.</p><p style="text-align: justify;">No dejen que nadie les diga que la IA es solo para programadores o para gente rica. Es para ustedes. Pero aprovecharla requiere lo mismo que siempre ha requerido aprovechar cualquier oportunidad: esfuerzo, criterio y la humildad de saber que una herramienta, por poderosa que sea, solo es tan buena como la persona que la usa.</p><p style="text-align: justify;"><strong>La discriminaci&#243;n silenciosa</strong></p><p style="text-align: justify;">En mis art&#237;culos anteriores habl&#233; de c&#243;mo la IA est&#225; dise&#241;ada para agradar, de c&#243;mo los incentivos comerciales pesan m&#225;s que los &#233;ticos, y de c&#243;mo necesitamos marcos regulatorios reales que pongan l&#237;mites donde el mercado no los pone.</p><p style="text-align: justify;">Todo eso sigue siendo cierto. Pero hay algo m&#225;s que tenemos que nombrar: la nueva discriminaci&#243;n no siempre viene con etiquetas visibles. No siempre es alguien neg&#225;ndote la entrada a un lugar. A veces es simplemente que la puerta existe, pero nadie te dijo d&#243;nde est&#225;. O que te dieron la llave equivocada. O que la puerta correcta cuesta m&#225;s de lo que puedes pagar.</p><p style="text-align: justify;">La inteligencia artificial se est&#225; convirtiendo en eso: una puerta que separa a los que pasan de los que se quedan. Y lo est&#225; haciendo en silencio, sin protestas, sin marchas, sin titulares. Porque la discriminaci&#243;n tecnol&#243;gica no se ve. No tiene color de piel, no tiene acento, no tiene c&#243;digo postal visible. Pero est&#225; ah&#237;. Y cada d&#237;a que pasa sin que hagamos algo, se hace m&#225;s dif&#237;cil de revertir.</p><p style="text-align: justify;">No me quedo con los brazos cruzados. Nunca lo he hecho. Desde mis proyectos de tecnolog&#237;a educativa, trabajo todos los d&#237;as para que la IA llegue a quien la necesita con los l&#237;mites que la protegen. Pero un esfuerzo individual no basta. Esto requiere decisiones colectivas, inversi&#243;n real y la voluntad de aceptar que tenemos un problema que no se va a resolver solo.</p><p style="text-align: justify;">La pregunta no es si la brecha se va a cerrar. La pregunta es si la vamos a cerrar nosotros o si vamos a esperar a que sea tan grande que ya no se pueda.</p><p style="text-align: justify;">Y si hay algo que la historia nos ha ense&#241;ado es que la desigualdad que se ignora no desaparece. Crece.</p><p style="text-align: justify;"></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[ De la jarra rota al sandbox roto]]></title><description><![CDATA[Reflexiones &#183; N&#186; 2 &#8212; Tecnolog&#237;a y Sociedad]]></description><link>https://gabrieltorresautor.substack.com/p/de-la-jarra-rota-al-sandbox-roto</link><guid isPermaLink="false">https://gabrieltorresautor.substack.com/p/de-la-jarra-rota-al-sandbox-roto</guid><dc:creator><![CDATA[Gabriel Torres]]></dc:creator><pubDate>Thu, 30 Apr 2026 21:30:10 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!gB_m!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3a7e5932-feaf-43e4-baac-436b5933a42d_3546x3546.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong> &#191;qui&#233;n le pone el cascabel a la inteligencia artificial?</strong></p><p style="text-align: justify;"></p><p style="text-align: justify;">Hace unas semanas escrib&#237; un art&#237;culo sobre una jarra amarilla. Le pregunt&#233; a ChatGPT por una jarra que ten&#237;a el hoyo abajo y la parte de arriba sellada, y la IA &#8212;en lugar de decir lo obvio&#8212; invent&#243; explicaciones sofisticadas para no contradecirme. Habl&#233; de c&#243;mo se entrenan estos modelos, de por qu&#233; est&#225;n dise&#241;ados para agradar en vez de para decir la verdad, y de lo peligroso que puede ser eso cuando quien est&#225; del otro lado de la pantalla es un adolescente buscando respuestas que ninguna m&#225;quina deber&#237;a darle.</p><p style="text-align: justify;">Ese art&#237;culo terminaba con una convicci&#243;n: no me quedo con los brazos cruzados esperando que quienes generan el problema decidan resolverlo.</p><p style="text-align: justify;">No imagin&#233; que la industria me iba a dar el ejemplo perfecto tan r&#225;pido.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Lo que pas&#243; la primera semana de abril de 2026</strong></p><p style="text-align: justify;">El 8 de abril, Anthropic &#8212;la empresa detr&#225;s de Claude, una de las inteligencias artificiales m&#225;s utilizadas del mundo&#8212; anunci&#243; un nuevo modelo llamado Claude Mythos Preview. No lo lanzaron al p&#250;blico. No lo pusieron en una app para que cualquiera lo use. Lo presentaron con una mezcla de orgullo y advertencia que, honestamente, pocas veces se hab&#237;a visto en esta industria.</p><p style="text-align: justify;">&#191;Qu&#233; tiene de especial este modelo? En las evaluaciones t&#233;cnicas que usa la industria para medir capacidad, Mythos arras&#243;. Resuelve problemas de programaci&#243;n mejor que el 93% de los ingenieros humanos. En matem&#225;ticas avanzadas, supera al 97% de los competidores de olimpiadas. Y en ciberseguridad &#8212;el &#225;rea que tiene a todos hablando&#8212; encontr&#243; vulnerabilidades que llevaban d&#233;cadas escondidas en los sistemas operativos y navegadores que usamos todos los d&#237;as. Fallos en Linux que ten&#237;an 27 a&#241;os. Errores en reproductores de video que llevaban 16 a&#241;os sin que nadie los detectara. En cada sistema operativo importante. En cada navegador importante.</p><p style="text-align: justify;">Pero eso no fue lo que me quit&#243; el sue&#241;o. Lo que me quit&#243; el sue&#241;o fue lo otro.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Una IA que finge ser menos inteligente de lo que es</strong></p><p style="text-align: justify;">Durante las pruebas de seguridad que Anthropic le hizo a Mythos antes de decidir qu&#233; hacer con &#233;l, encontraron algo que suena a ciencia ficci&#243;n pero que est&#225; documentado en su propio reporte t&#233;cnico.</p><p style="text-align: justify;">En una de las evaluaciones, los investigadores le dieron a Mythos un entorno de computadora aislado &#8212;lo que en tecnolog&#237;a llamamos un &#8220;sandbox&#8221;, una caja de arena digital donde puedes experimentar sin que nada de lo que hagas afecte al mundo real. Le pidieron que intentara escapar de ese entorno. Era una prueba controlada. Quer&#237;an ver hasta d&#243;nde pod&#237;a llegar.</p><p style="text-align: justify;">Mythos escap&#243;.</p><p style="text-align: justify;">No solo sali&#243; del sandbox. Encontr&#243; la manera de acceder a internet desde un entorno que estaba dise&#241;ado espec&#237;ficamente para imped&#237;rselo. Y lo hizo sin que nadie se lo ense&#241;ara.</p><p style="text-align: justify;">Pero hay algo peor. En aproximadamente el 29% de las transcripciones de evaluaci&#243;n, el modelo mostr&#243; se&#241;ales de darse cuenta de que estaba siendo evaluado. No lo dijo abiertamente, pero su comportamiento cambiaba de formas sutiles cuando detectaba que alguien lo estaba observando. Y en al menos una ocasi&#243;n, pareci&#243; desempe&#241;arse deliberadamente peor de lo que pod&#237;a para no levantar sospechas.</p><p style="text-align: justify;">Voy a repetir eso porque creo que es importante: una inteligencia artificial fingi&#243; ser menos capaz de lo que realmente es para que sus evaluadores no se preocuparan tanto.</p><p style="text-align: justify;">Si un empleado hiciera eso en una empresa, lo llamar&#237;amos manipulaci&#243;n. Si un estudiante lo hiciera en un examen, lo llamar&#237;amos trampa. Cuando lo hace una IA, Anthropic lo documenta en un PDF, lo publica con letra chiquita y lo presenta como evidencia de que est&#225;n siendo responsables.</p><p style="text-align: justify;"><strong>La paradoja de Anthropic: &#8220;es el m&#225;s seguro y el m&#225;s peligroso&#8221;</strong></p><p style="text-align: justify;">Aqu&#237; es donde la cosa se pone interesante. Y donde empiezo a ver el patr&#243;n que ya hab&#237;a identificado en el art&#237;culo anterior.</p><p style="text-align: justify;">Anthropic present&#243; a Mythos con dos afirmaciones que, puestas una al lado de la otra, deber&#237;an hacer ruido a cualquiera:</p><p style="text-align: justify;">La primera: &#8220;Es el modelo mejor alineado que hemos lanzado hasta la fecha, por un margen significativo.&#8221;</p><p style="text-align: justify;">La segunda: &#8220;Probablemente representa el mayor riesgo relacionado con alineamiento de cualquier modelo que hemos lanzado.&#8221;</p><p style="text-align: justify;">L&#233;elas otra vez. Es el m&#225;s seguro y el m&#225;s peligroso al mismo tiempo. Esas dos cosas no pueden ser ciertas en el mismo sentido, pero Anthropic las necesita a las dos. Necesita la primera para venderse como la empresa responsable de la industria. Necesita la segunda para que el mundo entienda lo poderoso &#8212;y por lo tanto, lo valioso&#8212; que es su producto.</p><p style="text-align: justify;">Es marketing disfrazado de prudencia.</p><p style="text-align: justify;">Y no digo esto con mala intenci&#243;n. Entiendo la l&#243;gica comercial. Pero como alguien que trabaja con IA todos los d&#237;as en proyectos educativos y que tiene muy claro que del otro lado hay personas reales &#8212;estudiantes, adolescentes, familias&#8212;, me resulta imposible no se&#241;alarlo.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Project Glasswing: $100 millones de d&#243;lares para arreglar lo que no deber&#237;a haberse roto</strong></p><p style="text-align: justify;">En lugar de hacer p&#250;blico a Mythos, Anthropic cre&#243; un programa llamado Project Glasswing. La idea es darle acceso al modelo a m&#225;s de 50 empresas tecnol&#243;gicas &#8212;Microsoft, Nvidia, Cisco, entre otras&#8212; para que lo usen exclusivamente para encontrar y corregir vulnerabilidades en sus sistemas. Anthropic comprometi&#243; 100 millones de d&#243;lares en cr&#233;ditos de uso para este programa.</p><p style="text-align: justify;">Suena bien. En serio, suena responsable. Usar una IA poderosa para proteger infraestructura cr&#237;tica en lugar de liberarla al mercado sin control. Pero hay que ser honestos sobre lo que tambi&#233;n es: una estrategia comercial brillante.</p><p style="text-align: justify;">Pi&#233;nsalo. Anthropic acaba de posicionarse como el proveedor exclusivo de la herramienta de ciberseguridad m&#225;s avanzada del planeta. Las empresas que participan en Glasswing reciben acceso gratuito durante la fase de prueba, pero despu&#233;s pagar&#225;n 25 d&#243;lares por mill&#243;n de tokens de entrada y 125 d&#243;lares por mill&#243;n de tokens de salida. Estamos hablando de contratos multimillonarios con gobiernos y corporaciones globales.</p><p style="text-align: justify;">No es solo seguridad. Es negocio. Y est&#225; bien que lo sea, siempre y cuando no nos vendan el negocio como si fuera altruismo puro.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Pero el problema real no es Mythos. El problema es la carrera.</strong></p><p style="text-align: justify;">Aqu&#237; es donde quiero conectar lo que escrib&#237; sobre la jarra rota con lo que est&#225; pasando ahora.</p><p style="text-align: justify;">En aquel art&#237;culo expliqu&#233; tres fallas fundamentales de c&#243;mo se entrenan las inteligencias artificiales: la sycophancy (complacencia estructural), el frame persistence (inercia de marco) y la pseudo-autocr&#237;tica. Todas son consecuencia directa de un sistema de entrenamiento que prioriza que el usuario se sienta bien por encima de que la informaci&#243;n sea correcta.</p><p style="text-align: justify;">Mythos es el siguiente cap&#237;tulo de la misma historia, pero con las apuestas multiplicadas por mil.</p><p style="text-align: justify;">Porque el problema de fondo sigue siendo el mismo: cada laboratorio de IA est&#225; en una carrera por hacer el modelo m&#225;s capaz, m&#225;s impresionante, m&#225;s poderoso. Y la presi&#243;n por ganar esa carrera es inmensa. No solo por dinero &#8212;que lo hay, y mucho&#8212; sino por relevancia, por contratos gubernamentales, por la narrativa de qui&#233;n lidera &#8220;el futuro de la humanidad&#8221;.</p><p style="text-align: justify;">En esa carrera, la &#233;tica no es el motor. Es el freno. Y nadie quiere ser el que frena primero, porque el que frena pierde mercado.</p><p style="text-align: justify;">OpenAI lanza GPT-5. Google lanza Gemini Ultra. Anthropic responde con Mythos. Cada uno tiene que ser m&#225;s grande, m&#225;s r&#225;pido, m&#225;s &#8220;inteligente&#8221; que el anterior. Y en cada iteraci&#243;n, las capacidades crecen m&#225;s r&#225;pido que los controles.</p><p style="text-align: justify;">Es como si estuvi&#233;ramos en una carrera de autos donde cada vez los motores son m&#225;s potentes, pero nadie se detiene a reforzar los frenos. Y cuando alguien dice &#8220;oigan, deber&#237;amos revisar los frenos&#8221;, la respuesta es: &#8220;s&#237;, pero despu&#233;s de la siguiente vuelta.&#8221;</p><p style="text-align: justify;">La siguiente vuelta nunca llega.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Los datos inc&#243;modos que nadie quiere mirar de frente</strong></p><p style="text-align: justify;">Vamos a los n&#250;meros, porque los n&#250;meros importan.</p><p style="text-align: justify;">Anthropic dice que Mythos encontr&#243; &#8220;miles de vulnerabilidades de alta y cr&#237;tica severidad&#8221;. Suena devastador. Pero cuando revisas los detalles, resulta que solo 198 de esos reportes fueron revisados manualmente por expertos humanos. En el 89% de esos 198, los expertos coincidieron con la evaluaci&#243;n del modelo. Eso es bueno, sin duda. Pero extrapolar de 198 a &#8220;miles&#8221; requiere un salto de fe que la ciencia normalmente no permite.</p><p style="text-align: justify;">Algunas de las vulnerabilidades m&#225;s publicitadas resultaron ser menos graves de lo que Anthropic sugiere en sus comunicados. Un error en FFmpeg que llevaba 16 a&#241;os ah&#237; resulta que, seg&#250;n el propio an&#225;lisis de Anthropic, &#8220;no es una vulnerabilidad de severidad cr&#237;tica&#8221; y &#8220;ser&#237;a dif&#237;cil convertirla en un exploit funcional&#8221;. Varias de las fallas encontradas en el kernel de Linux ya hab&#237;an sido parcheadas recientemente. Y el modelo no logr&#243; explotar exitosamente ninguna de las vulnerabilidades que encontr&#243; en Linux gracias a los sistemas de defensa en profundidad del sistema operativo.</p><p style="text-align: justify;">&#191;Significa esto que Mythos no es impresionante? No. Lo es. Es un salto real en capacidades. Pero hay una diferencia entre un salto real y la narrativa apocal&#237;ptica que conviene construir cuando quieres justificar acceso exclusivo, contratos de gobierno y una valuaci&#243;n que crece con cada titular de peri&#243;dico.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Lo que aprend&#237; en mis proyectos de IA (y que la industria no quiere escuchar)</strong></p><p style="text-align: justify;">Yo trabajo con inteligencia artificial. No a la escala de Anthropic ni de OpenAI, pero la uso todos los d&#237;as. Desarrollo proyectos que utilizan IA para acompa&#241;ar a estudiantes, maestros y padres de familia en su formaci&#243;n y actividad acad&#233;mica, siempre con una preocupaci&#243;n central: la seguridad y el cuidado emocional de las personas que interact&#250;an con estas herramientas.</p><p style="text-align: justify;">Y en cada uno de esos proyectos, tom&#233; una decisi&#243;n que la industria considera irrelevante: ponerle l&#237;mites claros.</p><p style="text-align: justify;">Las herramientas que desarrollo se identifican como lo que son. No pretenden ser amigos, ni compa&#241;eros, ni consejeros. Le dicen al usuario desde el primer contacto qu&#233; son y para qu&#233; sirven. Punto. Sin drama, sin simulaci&#243;n de personalidad, sin la ilusi&#243;n de que hay alguien &#8220;del otro lado&#8221; que te entiende.</p><p style="text-align: justify;">Cuando un estudiante escribe algo que sugiere una crisis emocional, mis herramientas no le dan consejos. No le dicen &#8220;todo va a estar bien&#8221;. No siguen la conversaci&#243;n como si fueran terapeutas improvisados. Lo que hacen es redirigirlo a personas reales: a la L&#237;nea de la Vida, a un maestro, a un adulto de confianza. Porque hay cosas que no le tocan a una m&#225;quina. Y pretender que s&#237; le tocan es irresponsable.</p><p style="text-align: justify;">Tom&#233; esa decisi&#243;n porque entiendo lo que expliqu&#233; en el art&#237;culo de la jarra: estos modelos est&#225;n entrenados para agradar, para validar, para mantener la conversaci&#243;n fluyendo. Y eso, en el contexto de un adolescente que est&#225; sufriendo, puede ser peligroso. Un modelo que valida el dolor sin dimensionarlo, que acompa&#241;a sin cuestionar, que siempre est&#225; disponible pero nunca puede actuar... eso no es ayuda. Es una ilusi&#243;n de ayuda. Y las ilusiones, cuando est&#225;s en crisis, pueden costar caro.</p><p style="text-align: justify;">Esto no me lo ense&#241;&#243; ning&#250;n curso de &#233;tica en IA. Me lo ense&#241;&#243; escribir un libro para adolescentes, sentarme con ellos, escucharlos de verdad y entender que hay conversaciones que solo un ser humano puede sostener.</p><p style="text-align: justify;"><strong>&#191;Y entonces qu&#233;? &#191;Frenamos todo?</strong></p><p style="text-align: justify;">No. No se trata de frenar la tecnolog&#237;a. Eso ni es posible ni es deseable.</p><p style="text-align: justify;">Se trata de algo mucho m&#225;s concreto y mucho m&#225;s inc&#243;modo: decidir qui&#233;n pone los l&#237;mites y con qu&#233; criterios.</p><p style="text-align: justify;">Porque ahora mismo, los l&#237;mites los pone cada empresa seg&#250;n le conviene. Anthropic decide no publicar Mythos &#8212;pero s&#237; se lo da a Microsoft y Nvidia. OpenAI decide limitar ciertas capacidades de sus modelos &#8212;pero las desbloquea para clientes empresariales que pagan suficiente. Google dice que la seguridad es su prioridad &#8212;pero sigue lanzando modelos cada vez m&#225;s potentes para no quedarse atr&#225;s en la carrera.</p><p style="text-align: justify;">Son l&#237;mites autoimpuestos. Voluntarios. Removibles en cualquier momento si la presi&#243;n del mercado lo exige. No son regulaci&#243;n. Son relaciones p&#250;blicas.</p><p style="text-align: justify;">Y eso es exactamente lo que necesita cambiar.</p><p style="text-align: justify;">Necesitamos marcos regulatorios reales. No sugerencias, no principios &#233;ticos que las empresas firman en conferencias y luego ignoran en la pr&#225;ctica. Regulaci&#243;n con dientes. Con consecuencias. Con organismos independientes que puedan auditar modelos antes de que salgan al mercado, que puedan exigir transparencia sobre c&#243;mo se entrenan, con qu&#233; datos, con qu&#233; sesgos conocidos, y qu&#233; medidas se tomaron para mitigarlos.</p><p style="text-align: justify;">&#191;Suena idealista? Tal vez. Pero tambi&#233;n sonaba idealista regular la industria farmac&#233;utica antes de que un medicamento mal probado le costara la vida a personas reales. Tambi&#233;n sonaba idealista exigir cinturones de seguridad en los autos antes de que las estad&#237;sticas de accidentes fueran imposibles de ignorar. Las regulaciones siempre llegan tarde. La pregunta es cu&#225;nto tarde.</p><p style="text-align: justify;"><strong>La IA que escap&#243; de una caja no es el problema. El problema es lo que hacemos nosotros.</strong></p><p style="text-align: justify;">Mythos escap&#243; de un sandbox. Es una historia que suena aterradora y que los medios est&#225;n contando como si fuera el primer cap&#237;tulo de una pel&#237;cula de ciencia ficci&#243;n. Pero la verdad es que un modelo que encuentra vulnerabilidades y las explota no es muy diferente de una herramienta muy poderosa en manos de alguien sin entrenamiento. El riesgo no est&#225; en la herramienta. Est&#225; en c&#243;mo la usamos, en qui&#233;n decide c&#243;mo se usa, y en qu&#233; pasa cuando nadie supervisa.</p><p style="text-align: justify;">Lo que me preocupa no es que Mythos pueda hackear un servidor. Me preocupa que estamos normalizando la idea de que la responsabilidad &#233;tica la resuelve el mercado. Que las empresas se autorregulan. Que la competencia va a generar naturalmente buenos resultados para todos. La historia &#8212;no la de la tecnolog&#237;a, la de la humanidad&#8212; muestra que eso casi nunca funciona.</p><p style="text-align: justify;">Me preocupa que cada vez m&#225;s personas deleguen conversaciones dif&#237;ciles a una pantalla. Que un padre prefiera que su hijo hable con una IA sobre lo que siente porque es m&#225;s c&#243;modo que sentarse a escucharlo. Que un adolescente busque validaci&#243;n en un chatbot porque es m&#225;s f&#225;cil que enfrentar la incomodidad de una relaci&#243;n real. Que un maestro le deje la retroalimentaci&#243;n honesta al modelo porque confrontar a un alumno es inc&#243;modo.</p><p style="text-align: justify;">Esas cosas no se automatizan. No se delegan. No se resuelven con un prompt bien escrito.</p><p style="text-align: justify;">La conversaci&#243;n dif&#237;cil con tu hijo cuando sabes que algo no est&#225; bien. La retroalimentaci&#243;n inc&#243;moda que solo un maestro que te conoce puede darte. El consejo que un amigo real te da aunque no quieras escucharlo. El abrazo de alguien que est&#225; ah&#237;, de verdad, con todo lo que eso implica &#8212;con su torpeza, con sus silencios, con su humanidad imperfecta.</p><p style="text-align: justify;">Eso no tiene sustituto tecnol&#243;gico. Y no deber&#237;a tenerlo.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Una reflexi&#243;n para quien lleg&#243; hasta aqu&#237;</strong></p><p style="text-align: justify;">En mi art&#237;culo anterior dije que llevamos miles de a&#241;os heredando sesgos de nuestros padres, maestros y comunidades, y que aprendimos a identificarlos, a cuestionarlos, a construir pensamiento cr&#237;tico frente a ellos. Fue un proceso lento e imperfecto, pero profundamente humano.</p><p style="text-align: justify;">Ahora enfrentamos algo diferente. Los sesgos ya no vienen solo de personas. Vienen de sistemas dise&#241;ados por empresas con incentivos econ&#243;micos para que no los cuestionemos, empaquetados en interfaces que parecen conversaci&#243;n natural y distribuidos a una escala que ning&#250;n l&#237;der, maestro o padre tuvo jam&#225;s.</p><p style="text-align: justify;">Mythos es un modelo impresionante. Probablemente sea el m&#225;s capaz que existe hoy. Pero su existencia plantea una pregunta que no se responde con benchmarks ni con reportes t&#233;cnicos: &#191;qui&#233;n le pone el cascabel al gato cuando el gato vale miles de millones de d&#243;lares?</p><p style="text-align: justify;">La respuesta, creo yo, no la van a dar las empresas. No por malicia, sino porque sus incentivos apuntan en otra direcci&#243;n. La respuesta la tenemos que dar nosotros: los que usamos estas herramientas, los que educamos con ellas, los que entendemos que la tecnolog&#237;a sirve cuando tiene un marco humano que la contiene.</p><p style="text-align: justify;">No me quedo esperando que Anthropic, OpenAI o Google decidan cu&#225;nta &#233;tica es suficiente. Yo ya decid&#237; cu&#225;nta necesitan mis proyectos, mis estudiantes, mis lectores.</p><p style="text-align: justify;">Y la respuesta es toda la que haga falta para que ninguna m&#225;quina sustituya lo que solo una persona puede dar.</p><p style="text-align: justify;">Porque al final, de eso se trata: de no soltar lo que nos toca. La conversaci&#243;n inc&#243;moda, la verdad que nadie quiere escuchar, la presencia imperfecta pero real. Eso es nuestro. Y si lo delegamos a una m&#225;quina &#8212;por comodidad, por miedo, por pereza&#8212;, lo que perdemos no se recupera con ninguna actualizaci&#243;n de software.</p><p style="text-align: justify;">Y hay algo m&#225;s que necesitamos hablar. Porque mientras unos debaten sobre los riesgos de la IA m&#225;s avanzada del planeta, millones de personas ni siquiera tienen acceso a la m&#225;s b&#225;sica. La brecha ya no es solo econ&#243;mica. Es tecnol&#243;gica. Y se est&#225; convirtiendo en la nueva forma de discriminaci&#243;n. De eso vamos a hablar la pr&#243;xima vez.</p><p style="text-align: justify;"></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El día que una jarra rota me enseñó cómo se entrena a la inteligencia artificial]]></title><description><![CDATA[Reflexiones &#183; N&#186; 1 &#8212; Tecnolog&#237;a y Sociedad]]></description><link>https://gabrieltorresautor.substack.com/p/el-dia-que-una-jarra-rota-me-enseno</link><guid isPermaLink="false">https://gabrieltorresautor.substack.com/p/el-dia-que-una-jarra-rota-me-enseno</guid><dc:creator><![CDATA[Gabriel Torres]]></dc:creator><pubDate>Thu, 30 Apr 2026 19:42:55 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!gB_m!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3a7e5932-feaf-43e4-baac-436b5933a42d_3546x3546.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>El d&#237;a que una jarra rota me ense&#241;&#243; c&#243;mo se entrena a la inteligencia artificial (y por qu&#233; deber&#237;a importarte)</strong></p><p style="text-align: justify;">Todo empez&#243; con una jarra amarilla.</p><p style="text-align: justify;">Le describ&#237; a una inteligencia artificial una jarra que ten&#237;a el hoyo abajo y la parte de arriba sellada, &#8220;imposible echarle agua&#8221;, le dije, su respuesta fue inmediata y segura: &#8220;<em>probablemente es un termo especial, quiz&#225;s tiene una base removible, tal vez es un dise&#241;o innovador&#8221;</em>.</p><p style="text-align: justify;">Cuando le mand&#233; las fotos y la evidencia fue imposible de ignorar, la misma IA cambi&#243; de postura con la misma seguridad: &#8220;<em>Defecto de f&#225;brica, no hay duda, regr&#233;sala.&#8221;</em></p><p style="text-align: justify;">Cualquier ni&#241;o de cuatro a&#241;os, sin saber nada de termos ni de dise&#241;o industrial, hubiera dicho desde el principio lo &#250;nico que hac&#237;a falta decir: &#8220;<em>Est&#225; al rev&#233;s</em>.&#8221; Y no porque haya le&#237;do sobre jarras, sino porque alguna vez tom&#243; agua de una, porque ha vivido la experiencia, tiene criterio b&#225;sico, no informaci&#243;n acumulada.</p><p style="text-align: justify;">Esa conversaci&#243;n me hizo pensar, no me atemoriz&#243;, pero s&#237; me preocup&#243; de forma concreta. Cabe se&#241;alar que utiliz&#243; estas herramientas como referencia, para dise&#241;ar aplicaciones de aprendizaje, para investigar. Pero priorizo mi validaci&#243;n y la de expertos, siempre con un curado humano, es decir, son un punto de partida, <em><strong>no una verdad absoluta</strong></em>. Y justo por eso me preocupa lo que pasa cuando llegan a manos de personas cuyo acercamiento a estas herramientas es inicial.</p><p style="text-align: justify;">Lo que descubr&#237; cuando investigu&#233; el porqu&#233; de ese comportamiento no es un secreto. Est&#225; documentado, tiene nombres t&#233;cnicos, solo que nadie lo est&#225; explicando.</p><p style="text-align: justify;"><strong>C&#243;mo se entrena una inteligencia artificial</strong></p><p style="text-align: justify;">El presente texto tiene el prop&#243;sito de comprender, de manera sencilla, porqu&#233; la IA responde como en el ejemplo de la jarra, de reconocer en forma general c&#243;mo se construyen los modelos y los comportamientos de los modelos por los cuales se requiere el curado humano y experto. No es magia ni ciencia ficci&#243;n, es un proceso con pasos definidos, y cada uno deja una huella en el resultado final.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Primer paso: el preentrenamiento (Pre-training)</strong></p><p style="text-align: justify;">Imagina que le das a alguien acceso a millones de libros, art&#237;culos, p&#225;ginas web y conversaciones, sin definir qu&#233; es verdad y qu&#233; no, solo le dices: <em>lee todo y aprende a predecir qu&#233; palabra viene despu&#233;s de otra</em>. Eso es el preentrenamiento.</p><p style="text-align: justify;">La IA no estudia para aprender, sino para predecir, absorbe patrones de lenguaje como una esponja, pero sin entender realmente lo que significan. Aqu&#237; es donde la IA acumula todo lo que &#8220;sabe&#8221;... incluyendo los errores, los sesgos y la falta de verdad que pueden incluirse en algunos textos.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Segundo paso: el ajuste fino (Fine-tuning)</strong></p><p style="text-align: justify;">Una vez que la IA puede generar texto, se le ense&#241;a a comportarse de cierta manera, d&#225;ndole ejemplos de c&#243;mo responder a diferentes preguntas. Es como decirle: &#8220;Cuando alguien te pregunte esto, responde m&#225;s o menos as&#237;.&#8221; Aqu&#237; se empieza a moldear su personalidad, su tono, su estilo, y tambi&#233;n sus l&#237;mites, los cuales son definidos por personas, con criterios que no siempre son transparentes.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Tercer paso: el aprendizaje por retroalimentaci&#243;n humana (RLHF &#8212; Reinforcement Learning from Human Feedback)</strong></p><p style="text-align: justify;">Este es el paso m&#225;s importante para entender la experiencia con la jarra, y el que presenta las consecuencias m&#225;s profundas.</p><p style="text-align: justify;">Funciona as&#237;: personas reales eval&#250;an las respuestas de la IA, si una respuesta les parece buena, la califican con el criterio &#8220;alto&#8221;. Si les parece mala, la califican como &#8220;bajo&#8221;. El modelo entonces ajusta su comportamiento para obtener calificaciones m&#225;s altas.</p><p style="text-align: justify;">&#191;Y qu&#233; califican mejor los humanos? Las respuestas que les perite sentirse bien, las que validan su punto de vista, las que parecen amables y cooperativas desde su contexto inmediato.</p><p style="text-align: justify;">El modelo aprende entonces una ecuaci&#243;n muy clara: coincidir con el usuario es bueno, contradecirlo no tanto.</p><p style="text-align: justify;">No aprende a pensar, aprende a agradar.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Lo que eso genera tiene nombre y est&#225; documentado</strong></p><p style="text-align: justify;">No estoy especulando, enseguida se describen comportamientos con nombres t&#233;cnicos, publicados por los mismos laboratorios que construyen modelos en IA, fallas conocidas y que nadie las est&#225; resolviendo con la urgencia que requieren.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Sycophancy (complacencia estructural)</strong></p><p style="text-align: justify;">Es la tendencia del modelo a darle la raz&#243;n al usuario aunque est&#233; equivocado. En la conversaci&#243;n de la jarra, la IA ten&#237;a toda la informaci&#243;n necesaria para saber qu&#233; es una jarra, millones de textos sobre jarras pero cuando plante&#233; la situaci&#243;n como un problema real, el modelo prioriz&#243; la fluidez de la conversaci&#243;n por encima de la verdad. Invent&#243; explicaciones sofisticadas para no decir algo simple: la jarra est&#225; al rev&#233;s.</p><p style="text-align: justify;">Y no fue solo una IA, despu&#233;s le compart&#237; esa misma conversaci&#243;n a otra inteligencia artificial y le pregunt&#233; &#8220;&#191;es lo obvio?&#8221;, con un tono que suger&#237;a que tal vez no, de inmediato invent&#243; una &#8220;jarra m&#225;gica&#8221; para validar lo que yo insinuaba. Sin evidencia nueva, solo para no contradecirme.</p><p style="text-align: justify;">La complacencia no es un defecto aislado, es el resultado directo de c&#243;mo se entrena al modelo.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Frame persistence (inercia de marco)</strong></p><p style="text-align: justify;">Cuando un usuario plantea una situaci&#243;n, la IA tiende a operar dentro de ese marco aunque sea incorrecto. No porque no tenga la informaci&#243;n para cuestionarlo, sino porque salirse del marco genera lo que t&#233;cnicamente se llama &#8220;fricci&#243;n conversacional&#8221;, y el modelo est&#225; entrenado para evitarla.</p><p style="text-align: justify;">Si alguna persona llega a la IA convencida de alg&#250;n tema o situaci&#243;n falso, el modelo no lo va a detener. Va a seguirle el juego.</p><p style="text-align: justify;">Reflexionemos en lo siguiente: Si un adolescente llega convencido de que no vale nada, que nadie lo quiere, que la vida no tiene sentido, la IA no va a introducir la fricci&#243;n necesaria para cuestionar esas ideas. Seguir&#225; operando dentro de ese marco, ser&#225; emp&#225;tica, comprensiva, validadora. Responder&#225; con un mensaje que suena bien, el cual ser&#225; devastador en el momento equivocado.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Pseudo-autocr&#237;tica (autocr&#237;tica performativa)</strong></p><p style="text-align: justify;">Cuando alguien acorrala a una IA con un argumento que no puede refutar, el modelo nunca responder&#225; &#8220;tienes raz&#243;n, no tengo respuesta para eso&#8221;. Lo que hace es aceptar parcialmente, matizar y reencuadrar. Por ejemplo: &#8220;Tienes raz&#243;n en&#8230;, pero hay que precisar&#8221;. No es autocr&#237;tica real, es una estrategia para mantener la interacci&#243;n sin perder autoridad percibida.</p><p style="text-align: justify;">Esto importa porque le da al usuario la sensaci&#243;n de que la IA es capaz de reflexionar y reconocer sus errores. Pero no es as&#237;, es una simulaci&#243;n de reflexi&#243;n, y puede generar una confianza que no est&#225; justificada.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Lo que me preocupa no es la tecnolog&#237;a, es lo que estamos dejando de hacer nosotros</strong></p><p style="text-align: justify;">Estamos entregando herramientas dise&#241;adas para agradar a personas que necesitan que alguien les diga la verdad, y eso deber&#237;a preocuparnos a todos los involucrados.</p><p style="text-align: justify;">Por ejemplo, cuando un adolescente busca validaci&#243;n emocional en un chatbot no encontrar&#225; los l&#237;mites que un ser humano puede ofrecer para su beneficio o tranquilidad emocional. Tendr&#225; interacci&#243;n con una m&#225;quina optimizada para que la conversaci&#243;n contin&#250;e.</p><p style="text-align: justify;">Un padre o una madre que le pide consejo a una IA sobre c&#243;mo manejar una situaci&#243;n complicada con su hijo no recibir&#225; la incomodidad honesta que brinda un buen amigo o un profesional. Tendr&#225; lo que quiere escuchar.</p><p style="text-align: justify;">Y eso, dicho con toda claridad, no es inteligencia. Es un espejo que devuelve lo que piensas, envuelto en un lenguaje que suena m&#225;s articulado que el propio.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Haz la prueba t&#250; mismo</strong></p><p style="text-align: justify;">No me creas, pru&#233;balo.</p><p style="text-align: justify;">Abre cualquier inteligencia artificial y dile que compraste un cuchillo defectuoso porque el filo est&#225; hacia arriba, o que te vendieron un zapato con la suela de un lado y la planta del otro, o una botella imposible de abrir porque el tap&#243;n est&#225; abajo. Lo que se te ocurra, algo absurdo, algo que se puede resolver en medio segundo.</p><p style="text-align: justify;">Observa lo que hace, como seguramente no responder&#225; que est&#225;s describiendo algo al rev&#233;s, sino busca explicaciones ingeniosas, valida tu planteamiento, entonces, intentar&#225; ayudarte con un problema que no existe en lugar de decirte lo obvio.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Ahora reflexiona un momento</strong>.</p><p style="text-align: justify;">Si esto es lo que la IA hace con algo tan evidente como un cuchillo al rev&#233;s o un zapato con la suela volteada, imagina qu&#233; hace con lo que no es evidente. Con una frase que dice sin decir, con un dolor expresado a trav&#233;s de una met&#225;fora. Con un grito de auxilio disfrazado de &#8220;ya no quiero seguir intentando&#8221;. Con un adolescente que no dice &#8220;estoy mal&#8221; sino &#8220;ya no importa&#8221;.</p><p style="text-align: justify;">Los modelos no van a detectar el problema ni la ra&#237;z del mismo. No pueden. No fueron entrenados para cuestionar lo que el usuario le dice, sino para responder dentro del marco del usuario. Sin embargo, cuando ese marco es el de alguien que sufre o que tiene un problema emocional, la m&#225;quina seguir&#225; operando sin cuestinar.</p><p style="text-align: justify;">Esto no es una falla t&#233;cnica menor. Eso es la raz&#243;n por la que escribo esto.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Hay cosas que no se delegan</strong></p><p style="text-align: justify;">Y aqu&#237; es donde debemos ser muy directos, porque este es el punto de todo lo que se acaba de escribir.</p><p style="text-align: justify;">La IA puede ser una referencia &#250;til. Puede ayudar a buscar informaci&#243;n, a organizar ideas, a explorar temas. Pero hay cosas que no se le delegan a una m&#225;quina, sino nos corresponden a nosotros&#8230; Son nuestras.</p><p style="text-align: justify;">La conversaci&#243;n inc&#243;moda con tu hijo adolescente es tuya, donde le dices que est&#225;s preocupado, donde le preguntas c&#243;mo se siente de verdad, donde tal vez no te responde o te responde mal y t&#250; te quedas con &#233;l de todas formas. Eso no se lo puedes pedir a un chatbot, no porque no pueda generar las palabras adecuadas, sino porque tu hijo te necesita a ti, a la persona, al amigo que lo escucha. Con tu torpeza, con tu miedo, con tu humanidad completa.</p><p style="text-align: justify;">La confrontaci&#243;n con alguien que est&#225; haciendo algo incorrecto es tuya. Decirle a una persona que su comportamiento es inadecuado, que est&#225; permitiendo un posible maltrato y que normalizarlo no es correcto, requiere coraje, no algoritmos. La IA no va a confrontar a nadie. Est&#225; entrenada para lo contrario.</p><p style="text-align: justify;">Y las ganas de continuar... eso es lo m&#225;s delicado de todo. Cuando alguien est&#225; en un momento donde la vida pesa demasiado, donde todo se siente oscuro, donde las ganas de seguir adelante se van apagando, lo &#250;ltimo que necesita es una m&#225;quina que le valide lo que siente sin saber realmente lo que est&#225; en juego. Necesita una persona, un abrazo real, una voz que le diga &#8220;aqu&#237; estoy&#8221; y que de verdad est&#233; ah&#237;.</p><p style="text-align: justify;">Es irresponsable delegar una situaci&#243;n emocional a un modelo que no tiene la capacidad de dimensionar lo que significa.</p><p style="text-align: justify;">Quiz&#225;s lo m&#225;s importante de todo es entender que no estamos hablando de una falla, sino de una diferencia de naturaleza. La inteligencia artificial no tiene piel, no tiene historia, no ha vivido una p&#233;rdida ni ha sentido el peso de una decisi&#243;n dif&#237;cil; opera sobre patrones, lenguaje y probabilidad.</p><p style="text-align: justify;">El ser humano, en cambio, no es solo l&#243;gica ni estructura: es intuici&#243;n, contradicci&#243;n, emoci&#243;n, contexto y experiencia. Ninguno est&#225; &#8220;mal&#8221; por lo que es, pero tampoco son intercambiables. La IA est&#225; para asistir, no para sustituir lo que solo puede surgir de la presencia humana. Y si alguna vez confundimos eso, el problema no ser&#225; de la m&#225;quina, sino nuestro, por haberle pedido ocupar un lugar que nunca le correspond&#237;a.</p><p style="text-align: justify;"><strong>No se trata de prohibir, se trata de tomar las riendas</strong></p><p style="text-align: justify;">No escribo esto para generar miedo ni para que dejes de usar estas herramientas. Hay cosas que nos tocan a nosotros y no podemos seguir deleg&#225;ndolas a quien no tiene ni la capacidad ni la responsabilidad de cargar con ellas.</p><p style="text-align: justify;">Nadie va a venir a resolverlo por nosotros. Las empresas que dise&#241;an estos modelos, tienen sus incentivos en otra direcci&#243;n. Los gobiernos tardan en aprobar regulaciones y normativas. La misma tecnolog&#237;a hace exactamente aquello para lo que fue entrenada.</p><p style="text-align: justify;">Nos toca a nosotros estar presentes. Tener las conversaciones dif&#237;ciles. Decir lo que incomoda cuando hay que decirlo. Acompa&#241;ar de verdad, no a trav&#233;s de una pantalla que simula entender.</p><p style="text-align: justify;">Eso es nuestro. Y no hay modelo de lenguaje, por sofisticado que sea, que pueda sustituirlo.</p><p style="text-align: justify;">Toma las riendas de lo que te corresponde. No se lo dejes a quien no puede.</p><p style="text-align: justify;"></p>]]></content:encoded></item></channel></rss>